I NO HEMOS SABIDO USAR LAS ARMAS
A veces creemos que podemos evangelizar y que tenemos un corazón dispuesto para evangelizar, pero no tenemos las herramientas para evangelizar.
Vemos entonces que no hay productividad. Si nosotros vamos a sembrar un terreno, tenemos que saber a qué profundidad debemos de sembrar la semilla para que cuando venga la lluvia o vengan los pájaros la lluvia no se lleve la semilla o los pájaros no se coman la semilla.