Quienes Somos

En Que Creemos

En Un Dios Trino
Padre, Hijo y Espíritu Santo: tres personas distintas, una esencia.

En La Santa Biblia
como la palabra de Dios inspirada verbalmente, a la cual nada se le puede añadir ni suprimir.

En El Arrepentimiento
como paso previo a la salvación.

En La Regeneración
como cambio espiritual que se produce en el corazón del hombre por obra y gracia del Espíritu Santo, una vez que hemos confesado a Jesucristo como nuestro Salvador.

En La Justificación
recibida por fe y basada en la obra meritoria de Cristo.

En La Santificación
como un acto instantáneo al adquirir la salvación, como una experiencia progresiva natural del crecimiento espiritual, como experiencia futura, garantizada en la glorificación.

En El Bautismo Con El Espíritu Santo
como investidura de poder para ministerio y testimonio eficaces.

En Los Dones Espirituales
dados por el Esp’ritu Santo para equipar a los cristianos para el servicio de la Iglesia.

En El Ayuno, Los Retiros De Oración y Las Vigilias
como imprescindibles para mantener nuestro vaso en las mejores condiciones para ser usado por el Espíritu Santo.
 

 

  En La Santa Cena
a celebrarse cuantas veces sea necesario.

En El Bautismo En Agua
haciéndose en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; como un acto para los ya salvos y no para ser salvos.

En El Diezmo
que es la décima parte de nuestros ingresos y a través del cual el Señor nos promete bendiciones de provisión.

En El Rapto De La Iglesia
antes de la gran tribulación, en el cual los creyentes vivos seremos levantados y los creyentes muertos resucitados para recibir al Señor en el aire.

En La Segunda Venida De Cristo
siete años después del arrebatamiento de la Iglesia.

En El Milenio
como el reinado literal de Cristo en la tierra, como gobierno de paz y prosperidad.

En El Infierno
como lugar definitivo para los que rechazaron el plan de redención garantizado en la Cruz del Calvario.

En El Juicio Final
en el cual serán juzgadas las almas de los incrédulos de todos los tiempos siendo el destino final de los aquí juzgados el infierno.