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La Mayordomía Cristiana
Dedicado a:
Juan L. Rodríguez
A mi señor padre. Nació en Cuba, Provincia de oriente el 10 de Agosto de 1914. Hombre de lucha proletaria donde enriqueció su conocimiento por el amor a la lectura. Con una gran misericordia por los necesitados, hambrientos y sedientos de este mundo. Hombre estimado en la región donde creció y dio vigor de su juventud, esposo fiel y padre abnegado.
Esta es mi dulce dedicatoria a ti. Con profundo amor de tu hija Lidia.
Capítulo 1
Nosotros somos solo administradores
Esta es una pregunta básica en la mayordomía y en toda la vida. La respuesta no admite discusión. Todas las cosas son de Dios, eso es lo que afirma la Biblia. «De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo y los que en él habitan» (Salmo 24: 1). Las dos razones principales son las siguientes: Porque Él es el Creador y Él es el sustentador de todo lo que existe. Si todas las cosas pertenecen a Dios, ¿Por qué se deduce de ello?
Aquí se inicia la doctrina de la mayordomía, en la cual se destacan tres aspectos: reconocer el señorío de Dios sobre todo, en que nosotros somos solo administradores de lo que el Señor ha puesto en nuestras manos, y en que hemos rendido cuentas del uso o del abuso que hacemos de las posesiones tanto materiales como espirituales.
Daremos cuenta de los bienes
Estoy segura que ninguno de ustedes duda de la veracidad de estas tres afirmaciones, pero ¿Nos regimos por ella? ¿Somos en la práctica mayordomos del Señor? ¿Cuál será el resultado? pues habrá un día que tendremos que dar cuenta al que no se podrá engañar, al Dios Eterno.
Un buen mayordomo
Es feliz con todo lo que tiene; no pide prestado; es una persona útil a donde vaya; su trabajo se distingue por el empeño; no se frustra, sigue adelante; ayuda a su iglesia en cualquier circunstancia. Debemos analizar a fondo y con alta conciencia nuestra posición como mayordomos de Dios. Cada uno está ahora frente a Cristo, frente a su conciencia. Ser un diezmador es ser un mayordomo porque está poniendo su mayordomía en el centro de la vida, dando un primer lugar por sobre todas las cosas.
Es vivir con una conciencia de que somos responsables a Dios de todo lo que sentimos, tenemos o pensamos. Si somos cristianos e hijos de Dios, entonces tenemos también la mayordomía. Se es mal mayordomo cuando no cumplimos con nuestras promesas, diezmos o limosnas; cuando por la falta de fe o de seguridad en el gran Proveedor de la vida, dudas y no pones la mira en aquel que ofreció su todo por lo que algún día vas a alcanzar la vida, pero la vida ETERNA.
Cuando entendemos que Dios no tiene preferencias con nosotros y renegamos y nos abandonamos de lo que prometimos, entonces somos malos mayordomos. No es dar porque tú me das, es dar de lo mucho que me das y que todo lo mío es tuyo, es una posesión de que Él es tuyo y tú eres de Él.
Escuchenos cada dia a la 1:30pm (Eastern) "La Nueva 88.3 FM" y "Genesis 90.9 FM" y cultive su "Semilla de Fe"

