Versiculos Para El AÑo Nuevo

I. POSICIONES BIBLICAS QUE NOS MUESTRAN SEGURIDAD


Cuando se profetiza un año de bendiciones, lo primero que hace Satanás es tratar de engañarnos con maldiciones.


¿Qué es lo primero a que nosotros podemos recurrir? A la Palabra. Antes de que ores, vé a la Palabra. Vas a la Palabra con los salmos que te den seguridad; con los evangelios que te den seguridad. Cuando vengan acontecimientos fuertes decreta bendición. Empecemos a decretar bendición desde nuestra mente.


“Tengo un magnífico trabajo”; “voy a ganar un magnífico sueldo”; “voy a pagar todas mis deudas”; “ya te alabo, Señor”. Ni una lágrima por lo que no tienes, pero sí una alabanza por lo que vas a adquirir durante todo el año, y posiciones bíblicas como estas:


Juan 10:27 “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen…”   Esta es una palabra de seguridad, y si tú tienes seguridad de que el Señor oye tu voz, ¿de qué te quejas? ¿Por qué le lloras? Dile al Señor que necesitas cierta cantidad de dinero en esta semana; pídele que te ayude a ver por dónde vendrán esos logros. No le digas que se te “aparezcan en la puerta” porque eso es una visión. Pídele que te guíe por donde los puedes lograr.

Este año evangelismo ganará todas las batallas, no solamente de nuestra iglesia sino de todas las iglesias de nuestro condado en nuestra ciudad; este año todas las sillas de nuestra iglesia estarán cubiertas por un diezmador.


Juan 10:29 “Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.”  Nuestra bendición económica y espiritual nadie nos las podrá arrebatar de la mano de nuestro Padre. Le hacemos frente al enemigo, él no se podrá interponer, pero hay que declararlo con fe. Esta es una palabra de seguridad. Lo que Dios nos ha dado nadie nos lo puede arrebatar. Lo que vas a emprender, nadie se podrá oponer. Tu salud será excelente. Tenemos que tener la mente en lo positivo para poder alcanzar un año de bendiciones.


Juan 3:36 “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”   El que dude de esto no debe de ir a la iglesia, está perdiendo su tiempo. Nosotros somos temporeros en este reino, cualquiera, lo mismo un niño, que un joven, que un adulto.  Nosotros vamos a tener la seguridad de creer en Jesucristo todo este año para tener vida eterna, porque todos desconocemos el día que vamos a partir.


Juan 5:24 “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.”   En cualquier trance en los días de este año que recién empieza, esta palabra de seguridad debe de ir siempre con nosotros.


Al haber encontrado a nuestro Padre Dios, encontramos en El el amor maternal y el amor paternal, a una suficiencia tal que nos conforta a nuestra necesidad.


Lo primero que me gustó cuando comencé a leer la Biblia a la edad de ocho años, fue esta palabra que me enseñaron a pronunciar: “Dios es amor”.


1 Juan 5:1 “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.”   Qué importante es la palabra “Cristo”. En este versículo vemos la Deidad de la Trinidad.


1 Juan 5:10 “El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.”  La incredulidad no cabe en la órbita de Dios, porque Dios ha hecho todas las cosas  perfectas, y no tienes que mirar a la naturaleza, mira tu propio cuerpo.


Nuestro cuerpo está hecho a la perfección de un arquitecto sobrenatural donde los ojos no están arriba de las cejas, donde las cejas tienen una función para los ojos, donde la nariz está en el lugar correcto, donde la boca y los dientes están en la corrección, donde el oído está puesto en el lugar correcto. Si revisas tus manos puedes ver cuantas “bisagras” tienen para moverlas y como una mano tiene más presión que la otra, porque hay una mano que uno la ejercita más que la otra.  Qué perfectas son nuestras muñecas, parece que tienen bisagras pero son pequeños huesos, y no necesitan de aceite, solamente necesitan el regadío sanguíneo para funcionar a la perfección.


Nosotros no debemos de ser consolados, nosotros debemos de consolar, y debemos de regocijarnos con los que parten primero que nosotros al Señor, porque si entiendes la Palabra no es el tiempo de llorar, es el tiempo de alabar, el tiempo de vivir con gratitud a Dios.


1 Juan 5:13 “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.”


Esta palabra de seguridad debemos de fijarla en nuestro entendimiento porque tenemos un año para vivir, pero no sabemos en el camino con qué nos vamos a tropezar y tenemos que prepararnos para en el momento del tropiezo no ser una melancolía, no ser un llanto, no ser alguien que tenga que ser consolado sino ser consoladores, creyendo en la vida eterna.


Si crees lo que lees y lo que predicas no tienes que ser consolado, el mismo Espíritu eterno de Dios te consuela. Nadie me tiene que garantizar que eso es verdad, yo se que eso es verdad.


II. VERSICULOS QUE NOS VAN A AYUDAR A CORREGIRNOS EN ERRORES DE NUESTRA VIDA DE ORACION


A veces uno dice: “Señor, véngate por mí”  y esto no es correcto; sin embargo si tú dices: “Señor, no le tomes en cuenta este pecado”, la justicia de Dios se va a levantar. “Señor, que se enferme para que vea que ha hecho mal”, no lo digas, mejor di: “Señor, que se libere y en la liberación verá tu luz, y en la luz entenderá todo lo malo que ha hecho, y que se arrepienta para que entre al camino de salvación.”  Si tú oras así no tienes enemigos, porque tu corazón no tiene enemigos, y al tú no tener enemigos ni en tu mente ni en tu corazón, tú eres libre.


Ahora bien, esto no quiere decir que vas a actuar como un tonto y que vas a estar haciendo gracias a tus enemigos. Yo no le hago ninguna gracia a los enemigos ni a los que porfían conmigo, ni a los que me señalan. Yo tengo mi personalidad, te di el consejo, te reprendí cuando andabas en malos caminos y lo sigo haciendo, sigo reprendiendo demonios cada vez que los veo, es mi don, y es mi manera de bendecir. Que tú no lo creas, o no tengas capacidad o conocimiento y quieras hacer de lo bueno algo malo, ese es tu problema con Dios pero no conmigo. Esa molestia a mí no me la da el enemigo.


Mateo 6:7-8 “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.”  No repitas lo que otros escribieron, esas son vanas repeticiones que no agradan al Señor.


Santiago 4:3 “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.”   ¿Por qué no tenemos más? Porque no sabemos pedir. Ora así al Señor: “Señor conforme a mi necesidad otórgame mi bendición. Suple, pero no me dejes de la mano al suplirme, porque puede ser que las comodidades de mi casa me aparten de la Palabra de verdad y del testimonio.”


Las riquezas no te pueden apartar del camino del Señor, sino que las riquezas te pueden ayudar a bendecir todos los caminos del Señor. Eso no quiere decir que porque tú tengas mucho eres “un preferido de Dios”; Dios te puede dar porque tú seas un buen administrador y sabe que ese diezmo tuyo va a los canales del Señor. Dios puede levantar tu negocio porque sabe que en la bendición futura de tu negocio van a prosperar muchos hijos del reino de Dios.


Cuando Dios da y tu aguantas tu bolsillo y no le entregas a Dios lo que a El le pertenece, y te ves en aprietos, Dios es un Dios de justicia. Amarra las llaves de la izquierda y de la derecha y te las amarra bueno, porque lo ha hecho conmigo, porque todos hemos caminado por ahí y ahí es donde hemos aprendido. No hay mejor escuela cristiana que la vida cristiana. Cuando tú eres espléndido El te da.


Santiago 5:16 “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.”  Si estamos en ese péndulo de justicia en este año, cuando venga Satanás a marginarnos o darnos prueba, somos vencedores.


Santiago 5:18 “Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.”  Productividad, oraciones contestadas. Hay quien ora una sola vez y ya. Sin embargo Elías, que era un hombre sujeto a tu semejanza y a mi semejanza, oró para sola vez y ya. Sin embargo Elías, que era un hombre sujeto a tu semejanza y a mi semejanza, oró para que lloviera la primera vez y no llovió, pero oró la segunda vez y llovió. Dice la Palabra que vio una nube tan pequeñita que era como del tamaño de una mano, pero esa era la lluvia de la mano y posteriormente se hizo tan inmensa que cubrió todo el territorio y llovió.


Juan 14:13 “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.”  ¿Cómo es posible que tú sin glorificar al Padre, sin darle toda la gloria y todo el honor puedas tener adoración al Padre? El Padre no es cualquier cosa. Tenemos muchos errores al orar, por eso no somos tan prontamente contestados como queremos.


III. VERSICULOS A TRATAR EN LAS DEBILIDADES DE ESTE AÑO EN NUESTRAS VIDAS


Todo ser viviente conoce en qué es débil. Yo he visto las debilidades físicas. El coqueteo de una mujer, el coqueteo de un hombre hacia la mujer, la mirada conquistadora, etc. Todas esas debilidades las traemos todos, pero ahora es el momento al entrar en un año nuevo de ir a la Palabra para corregir nuestros errores.


Juan 8:31 “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;”  Cuanto me alegra de oír hermanos que cuando los insultan, contestan con palabras bíblicas de restauración, no con palabras carnales que ofenden.


Efesios 4:29 “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.”  En medio de iras ¿Cuántas palabras de maldición pueden salir de nuestra boca? ¿En medio de injusticia, en medio de calumnias cuántas palabras corrompidas salen? Por muy ofendido que uno pueda estar, por muy fuerte que sea la ofensa uno debe de permanecer en oración, debe de oír y debe de reprender las palabras duras que vienen para que no salga de nosotros ninguna contaminación demoníaca.

Amén.

 

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