Retiro Espiritual

I. BUSCAR LA SANTIDAD ES RETIRARTE CON EL SEÑOR


No todas las iglesias saben llevar un retiro espiritual. Un retiro espiritual es lo que nosotros ahora llamamos “vigilia”. Hay quienes no vienen a las vigilias porque se duermen o por cualquier otro pretexto, pero en realidad es porque nunca han tenido un retiro espiritual. El que se sabe retirar con el Señor no se duerme; el que se duerme es porque nunca ha tenido un retiro espiritual, no importa la edad que tenga.


Tienes que tener un tiempo de retiro personal con el Señor, porque ¿Cómo puedes ministrar si no tienes un contacto con lo sobrenatural? ¿Cómo te puedes dormir cuando lo sobrenatural es un deleite? Lo sobrenatural es una expansión tan maravillosa que te enamoras de lo que tú aún no estás viviendo. Tú puedes vivir el evangelio y decir: “Soy cristiano”, pero no hay santidad porque en tu casa permites sandeces, entonces no tienes santidad. Buscar la santidad es retirarte con El. No es venir a la iglesia a guerrear y traer todos los dones, no es así, porque yo conozco que hay que retirarse a solas con El. Traen una mente turbada, una mente de juicio, sin inteligencia, carnal, una mente que le falta lo Divino.

El Señor es dueño de su tabernáculo y El nos puede sorprender como El quiera, yo estoy consciente de eso, pero en el momento en que tenemos que enseñar tenemos que decir que en un retiro espiritual, que es igual a vigilia, tienes que retirarte tú a solas con Dios.


Los hermanos que vienen a las vigilias de las once de la noche a las dos de la mañana a retirarse con el Señor pueden salir fortalecidos, pero hay quienes vienen a buscar palabra profética y hay que enseñar y tener mucho cuidado a los “adictos a las profecías”.  Se puede ver en sus rostros, no son adictos a Cristo, son adictos a las profecías.  Yo me cuido mucho y trato que la iglesia se cuide en enseñar.


Es necesario que conozcamos, a través del retiro, Su Presencia. Yo en lo personal necesito Su Presencia. Cuando no estoy en Su Presencia no me atrevo a hablar en el nombre de Jesús, porque viene mucho pecado profético; se habla según los pensamientos y la capacidad del intelecto y no se deja que penetre. Cuando el Espíritu entra, golpea, cancela el pensamiento y El habla y todos creen cuando hay un verdadero profeta. No todas las profecías tienen que ser buenas, hay profecías de alerta, hay profecías de reconciliación, hay profecías para el futuro y para el presente; hay profecías que no nos gustan, hay profecías que no queremos entenderlas, hay profecías en que se rebela uno contra el profeta.


Entonces un retiro es una preparación, ¿de dónde puede uno aprender esto? De la Palabra de Dios. Cuando Jesús quería buscar la dirección de su Padre dejaba a los apóstoles a la orilla de la playa y subía solo al monte. Y cuántas veces uno quiere estar a solas con el Señor, no solamente dos horas sino muchas horas.


El pecado de uno descompone la armonía espiritual. Hay muchos niveles de pecado según el siervo y la calidad demandada por Dios en la obra. Tenemos que ir a donde el Espíritu nos guíe, y les aclaro, todo cuesta. Permanecer en lo bueno cuesta y hundirte con los malos cuesta.


Parir un hijo cuesta, la que haya parido sabe lo que cuesta, pero ¿Qué cuesta más parirlo o criarlo? Por supuesto, criarlo. Y no se sabe cuándo hay más dolor si cuando son pequeños o cuando son mayores, porque son diferentes niveles y diferentes dolores.


Cuando uno aprende a retirarse con el Señor, uno recupera vida, porque te estás armando para la batalla de la vida. Sin familia, como estés te preparas.


Mateo 14:23 “Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche,  estaba allí solo.”  Aquí hay dos acciones en este versículo: “Subió” y “Solo”. Cuando hay vigilia muchos prefieren quedarse en la casa “descansando”, pero es mejor vigilar a tiempo que no dormir fuera de tiempo. El fundamento de la iglesia es buscar lo sobrenatural para permanecer en lo natural.


Si tienes que trabajar al día siguiente de una vigilia, alégrate y agradece que puedes hacerlo porque si tú buscas el trabajo para comer, tienes que buscar del Espíritu para sustentarte. Nunca, ni la madre ni el padre saben la hora de la prueba.


La multitud que seguía a Jesús sabían que tenían que esperar a que El bajara del monte después de orar. No lo seguían a lugares cómodos, había que ir solamente con el corazón dispuesto. Cuando Jesús estaba fortalecido por su Padre, regresaba a conversar con la multitud.


Nosotros hoy, cuando tenemos una pequeñísima parte de su gracia y El se mueve en el Santuario, orgullosamente nos distraemos a nuestros mundos; hay quienes se levantan a sociabilizar en medio de una predicación. La iglesia no es para sociabilizar, la iglesia es para oír la Palabra predicada. El momento de sociabilizar es al terminar el servicio y afuera del Santuario.


Es muy importante que entendamos que retiro espiritual es apartarte tú solo o tú sola con Dios.


Que en la vigilia seas alimentado, liberado, profetizado y bendecido, esa es la gloria de Dios. Retiro o vigilia es apartarte a buscar Su Presencia y a liberar tu mente de tus pensamientos, y preparar tu mente para los pensamientos de Dios. Cuando los pensamientos de Dios entran a nuestro pensamiento no son aceptados porque la capacidad de los pensamientos de Dios no son tu capacidad y solamente lo puedes entender cuando empiezas a navegar en el espíritu. Cuando tú dices: “Ayúdame Espíritu Santo a entender lo que mi Señor quiere que yo entienda” comienzas, entonces, a entender; y cualquiera le podemos abrir una brecha a Satanás, aun en un tiempo de búsqueda. Alguien que te diga una palabra en contra de un hermano te paraliza la bendición. No le permitas a nadie, en el Santuario, nada que desagrade al Espíritu Santo. Hay mucho que aprender, pero hay mucho que rendirle al Señor.


Estamos tan sociabilizados que el retirarse con el Señor no cuenta para nada en la vida del cristiano y a veces de los pastores. El púlpito es para predicar el evangelio completo con santidad y autoridad, no es inventar lo que “yo creo” que debes de tener; predicar el evangelio es dejar que el Espíritu trabaje con esa predicación porque es lo que tú te llevas, ondas sonoras del Espíritu en tu mente.


Debemos de estar crecidos a buscar de El. Sin buscar de El nunca tendrás la verdad de tu vida.


Cuando me arrodillo a buscar de El es que puedo saber por dónde anda el pueblo. Muchas veces temo saber por dónde andan ustedes porque mi corazón se duele cuando veo que no han hecho lo que tienen que hacer delante de Dios.


Mateo 15:29 “Pasó Jesús de allí y vino junto al mar de Galilea;  y subiendo al monte,  se sentó allí.”  Seguro que El llevó su barca hasta la ribera. El reposó. Cuando tú te sientas tú reposas y cuando te apartas solo con el Señor tú reposas. No tienes que lavar, no tienes que planchar, no tienes que fregar, no tienes que limpiar, estás sentado para El y cuando Dios ve que tú te sientas para El no te aparta; es como el enamorado que cuando se enamora no te aparta de sus pensamientos. Cuando el Señor ve que te apartas y te sientas para El, no te aparta y te deja que desalojes toda la paja que tienes en el granero, todo lo incierto, todo lo vacío que hiciste, todo lo que le desagradó a El y a tu vida  interior,  porque cuando tú haces algo contra alguien, por muy grande que sea tu rango hay desagrado interior y quieren entonces que todos tengan el desagrado. El desagrado tuyo es tuyo con El, busca la presencia de Dios y arrepiéntete y serás libertado, aunque tengas que seguir tu camino, pero serás libertado.


Hay muchos hogares que subsisten porque una sola persona ha buscado la intimidad con el Señor. El marido no es más ateo porque la esposa busca la intimidad con El; que comen y hoy viven mejor porque una persona busca la intimidad, ese es mi Dios, yo lo conozco, a mí me lo ha dado.


La iglesia tiene que aprender a retirarse con El, porque en este siglo sucederán cosas que solo los que buscan Su Presencia podrán entender por qué lo hizo y resistir cuando te llegue la prueba. ¿De dónde vas a subsistir, de lo que te diga tu marido o de la relación que tú tienes con Dios? Ahora bien, si tú no crees en la resurrección tu agonía va a ser hasta que tú te mueras, pero si tú crees en la resurrección, cuando alguien se separa de tu hogar, tú lo alabas, tú no envejeces por el sufrimiento, no me digan que un cristiano envejece por el sufrimiento. Un cristiano alaba al Señor, yo doy testimonio de eso. Yo tengo paz y seguridad en El porque he confiado en el que es la vida.


¿Por qué se llevó a tres discípulos al monte de la transfiguración? ¿Cuándo tú estás orando, te conviene que estén todos? No todos nos convienen. Hay momentos en que se necesita estar quieto. Hay que dejar que la invocación abra  los cielos del reino espiritual, porque el reino material yo lo veo, pero yo necesito el reino espiritual que venga sobre nosotros y para que ese reino espiritual venga sobre nosotros no puedo tener interruptores.


Mateo 17:1 “Seis días después,  Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;”  El les dijo que iba a morir y los apóstoles estaban consternados, tan imprecisos, no sabían que iban a hacer. El no se llevó a los doce, solamente se llevó a tres. Si se llevó a esos tres fue porque eran los que más lo entendían. Jesús se llevó a los que iban a ser eficientes, los que lo iban a ver e iban a estar discretos. Todos los misterios no se pueden decir, pueden echar a perder muchas ramas buenas del evangelio, y Dios tiene misterios para su pueblo cuando lo buscamos, es muy interesante saberse retirar y conocer lo que es el valor de un tiempo con El. Es importante el conocimiento de buscar.


Marcos 7:24 “Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón; y entrando en una casa, no quiso que nadie lo supiese; pero no pudo esconderse.”  Ya hablamos de los montes, donde El iba a retirarse. Este versículo nos indica que El iba a una casa en particular; no a todas las casas podemos ir a orar. Una célula que no prepare su casa no es una casa particular de Dios; una casa de Dios debe de ser sin divisiones; una casa de Dios no es para hablar de otros siervos; una casa de Dios es una casa de reposo donde la Palabra expresada y la oración traen consuelo al corazón cansado y al cuerpo abatido. Jesús quería estar solo en esa casa. El necesitaba tener un tiempo de oración a solas con su Padre. Así nosotros, en las vigilias, debemos de retirarnos a solas para tener un encuentro espiritual con nuestro Padre.


Alabamos a Dios por su enseñanza.


Amén.

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