Pruebas Espirituales

I. DIFERENCIA ENTRE LAS PRUEBAS ESPIRITUALES Y PRUEBAS MATERIALES


No son iguales las pruebas espirituales que las pruebas materiales. Hay diferencia de ambas pruebas.


A pesar de que las pruebas materiales desaniman, desestabilizan, desorganizan nuestros mundos, las pruebas espirituales traen conflictos al mundo espiritual.


¿Cuáles son mas internas, las pruebas espirituales o las pruebas materiales? Las dos son fuertes, porque las materiales conlleva a lo que amamos por vista y las espirituales nos llevan a la que amamos por fe y aún no hemos visto, y es ahí donde somos probados.


Sin embargo, la prueba que Dios le pidió a Abraham es la que tenemos nosotros que evaluar. Abraham creía firmemente en Dios, amaba a Dios sobre todas las cosas y era altamente prosperado en todo lo que hacía. Esa es la bendición del que ama a Dios; mata el “yo” para que viva Dios en nosotros. Ya no es lo que yo amo sino lo que Dios quiere.

Qué diferencia es en nuestro mundo material y espiritual, y de prueba, cuando nosotros, de momento, nos vemos gobernados por lo que nosotros amamos, que no nos interesa lo material, sino que sobreabunde en nosotros lo espiritual porque es lo que amamos. Y en verdad hay momentos en que tenemos que decidirnos por lo material o por lo espiritual, y esas decisiones desgraciadamente llegan cuando ya no le servimos al Señor; postrados en una cama, inválidos, cojos, sin voz para predicar el evangelio, y es entonces cuando queremos predicar el evangelio, sin vigor en nuestros cuerpos y es cuando queremos tener vigor para servir al Señor, ir a la iglesia, pero ¿cómo? si tuviste veinte años de salud perfecta, donde estabas todo el tiempo viendo la televisión y no tenías tiempo para ir a la iglesia.

¿Cuál es la mentira? ¿Por qué no podemos expresarnos como queremos?  La soberbia es un pecado, la altivez es un pecado, la calumnia, la ira, el menosprecio a los obreros de Dios, bien sean predicadores de televisión o predicadores de su ciudad, ¿cómo yo no voy a amar a los Pastores de la ciudad si están predicando del mismo Dios? ¿Cuál es mi meta? ¡Romper al infierno! Yo no tengo luchas contra nombres de personas, mi lucha es contra huestes espirituales de maldad en los lugares celestes, ¿Cuáles son los lugares celestes? Los que están sobre los cielos de los cielos.


Llega un momento en que la prueba espiritual se hace tan difícil que te puede pasar como a Job. Dios amaba a Job, pero el no se humillaba ante Dios porque Dios conocía el corazón de Abraham y conocía el corazón de Job. Es entonces que hay un llamado al arrepentimiento y a la vida pública espiritual.


Todos hemos tenido un llamado por eso estamos aquí. En esas pruebas espirituales en que nos ha tocado vivir para la obra, tenemos que contemplar muchas cosas: podemos ser defraudados pero nunca vencidos, porque el amor de Dios siempre ha estado con el que le ha sido fiel.


Al pedir nosotros, nos lleva a grandes sacrificios. Hay diferencia en la balanza, hay diferencia de precios, hay diferencia de unción, hay diferencia de amor, de restitución delante de Dios.


Génesis 22:1-2 “Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.”   


Abraham era fiel, íntegro, y ahora viene una prueba espiritual. Ese Dios Espíritu le pide que le entregue lo que le dio. Los jóvenes que tienen familia nunca saben el día de la prueba. Hay padres que pasan al Señor sin el dolor de haber perdido un hijo, pero hay padres que Dios aquí en la tierra les da la prueba de perder un hijo, y no hay dolor como ese.


La prueba, en medio del dolor, hay que pasarla con Cristo; la prueba del fracaso, sea material o sea espiritual, hay que pasarla con Cristo.  Podemos ver cuantos hermanos han pasado el exilio y han perdido propiedades, una casa, una patria, un sabor de sol, de comida, de ambiente, de aire, todo se perdió. Perdieron su ambientación social, sicológica, cultural, espiritual. Ahora bien, ¿Cómo nosotros podemos volver, en medio de esa prueba, a caminar por un camino difícil? ¿Cómo puedes volver a atender los quehaceres de tu hogar, de tu familia, cuando estás desolada por una pérdida? Solo con Cristo se puede.


¿El dolor del padre y de la madre es igual en medio de las pruebas? Depende de los valores internos de cada persona. Hay padres, padres y hay madres, madres. Hay quien nunca le ha importado lo que ha dejado atrás y tú lo ves en el camino con los tuyos. La dejadez, la falta de oración, se quedan dormidos mientras tú te vas a una emergencia. Aunque trabajes mañana, el padre y la madre se van juntos a la emergencia;  las  pruebas   han  de  pasarse juntos. El hombre que sabe guiar su casa no perderá su residencia en los cielos.


No todos son capaces de guiar una familia. Han sido y serán siendo fracasados, porque han vivido para complacerse a sí mismos, mientras la esposa atendiendo los quehaceres del hogar, haciendo compras, llevando los niños a la escuela, haciendo tareas, para que cuando llegue “el príncipe” encuentre a los niños ya bañados, comidos, dormidos, con la tarea hecha, la comida caliente y el “relajo” después. Esto nos dice que la Palabra todavía no ha entrado en sus mundos, porque la Palabra nos hace responsables.


II. DIAS DE PRUEBA DIFICIL


Una prueba difícil para un padre responsable es perder un trabajo porque el pierde el sustento de la familia. Ningún padre quiere que se llegue el día de pagar la renta y no tener dinero para pagarla. Dios suple, pero El suple al que es justo y responsable.


La iglesia es manantial de agua viva eterna, donde venimos a lavarnos, donde venimos a recibir conciencia para salir avante en las pruebas y encontrar en camino, reprender las tinieblas y decir: “soy lo que soy porque Cristo está conmigo”.


Nunca me olvidaré, cuando después de un retiro llegamos a la iglesia el sábado por la noche y todo estaba totalmente inundado. Le pregunté al Señor: ¿Dime por dónde comienzo? Inmediatamente El preparó hombres y empezaron a llegar a la iglesia, sin llamarles. Hubo un momento en que había mas de dieciocho varones de Dios que acababan de regresar de un retiro, y los que no habían ido al retiro llegaron. Al otro día tuvimos el servicio regular. Tuvimos la prueba, pero dentro de la prueba tuvimos una victoria, fuimos capaces de vencer la prueba.


Todos tenemos pruebas internas, pero esas pruebas las estamos poniendo en las manos del que puede destruir las pruebas internas que te están haciendo ahora bajar el nivel de hombre o mujer de fe. Cuando tú le dices: “Señor, destruye al devorador de mi prueba” ¡Está hecho! Porque tú eres un alma justa delante de Dios.


A veces hay pruebas que tenemos que pasar; hay cosas inescrutables que solamente las vamos a entender cuando estemos en Su presencia.


Cuando el hombre tiene que ser guiado por un camino difícil [el que ha estado en dificultad sabe lo que estamos hablando], dificultad de salud, dificultad económica. No es fácil llegar a un país desconocido sin ropa, sin dinero, a expensas de un amigo. Caminos difíciles.


Igual lo podemos decir en la prueba del pecado que queriendo tú dejar un pecado no puedes porque estás atado y por ti mismo nunca podrás, solamente por Cristo podremos. La fornicación, la pornografía, el alcohol, la droga, todo lo que lleva a caer, la inmundicia del mundo que siguen amando y no lo llevan a morir a la cruz del calvario.


La mente es propicia a esto, cuando el cuerpo está sano la mente puede estar enferma y vas al médico por gusto y no te encuentra nada ni te va a encontrar porque es la mente tuya la que está mal, que está enferma.


Deuteronomio 8:2 “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.”


No siempre podemos decir: “Heme aquí”, porque cuando nos quitan algo de lo nuestro, vamos a ver si podemos decir: “Heme aquí”. Pruebas difíciles, y cada uno de nosotros tendremos pruebas, pero demos gracias por esas pruebas porque esas pruebas nos han ayudado a volver nuestros ojos al Consumador de todas las cosas.


III. EL NOS DA OPORTUNIDAD PARA ELEGIR


Todo cristiano debe de proponerse tareas difíciles. Sin embargo, al proponernos realizar en Su nombre y para Su gloria tareas difíciles, es cuando Dios viene a realizar Su tarea en nosotros, porque las tareas de Dios van a los vasos de sacrificios. No es cualquier vaso común, es a los vasos de sacrificio. Dios se engrandece en las tareas difíciles.


Juan 6:5-6 “Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos? Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.”  


En medio de las dificultades, nos llenamos hoy de la Palabra que viene a guardarnos de la tormenta. Tiene que venir una prueba grande para que se rompa y pueda entrar la bendición. Si no viene la prueba grande seguiremos siendo discípulos mediocres. Siempre afligidos, siempre mal gobernados,  siempre atropellados. Tanto el hombre como la mujer son dignos  de  que  se  les respete y se les honre dentro y fuera.


IV.¿POR QUE DIOS PERMITE EL SUFRIMIENTO A HOMBRES FIELES?


Si Dios permitió que su Unigénito sufriera por nosotros ¿Por qué los hombres fieles no pueden sufrir también? 


Hechos 16:23-24 “Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo.”


Hermanos, todos estamos destinados para pasar pruebas, pero no podemos hacernos infelices delante de otros, tenemos que vestirnos de victoria en medio de la prueba.


Amén.

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