Oyendo La Voz De Dios

Si no hay integridad delante de Dios no podremos oír su voz. La integridad solamente la alcanzamos a través de la Palabra. El que no está en la Palabra, por mucho que luche, nunca será íntegro.


La integridad es el respeto interior de nuestra fe en el Señor de no dañar su obra. Cuando esa integridad existe, eres íntegro en la economía, íntegro al dar, íntegro al amar, íntegro al seleccionar, al perdonar, al levantar la voz en el nombre de Cristo.


Hay tanta falsedad entre nosotros los cristianos que tenemos que buscar al Señor para ser íntegros, para volvernos como niños, arrepentirnos y gemirle y clamarle que quite todo lo que tenemos en nuestro corazón para servirle con integridad.


I. ¿CUANDO TIENES SEÑALES DE QUE EL SEÑOR TE HABLA?

Cuando la Palabra te empieza a hablar a ti. Cuando en el tumulto de tu mundo de pecado hay una palabra que te sienta y te corrige. Cuando la Palabra te es un carbón encendido, ya Dios te está diciendo: “Quiero, hijo mío hablarte”

Ezequiel 36:26-27 “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros  mi  Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.” 


Sin un corazón limpio Dios no nos puede hablar.  ¿Cómo vas a ser obrero cuando tienes malos pensamientos de los que van a trabajar contigo? No te engañes, ahí está la trampa de Satanás.


¿Cómo puedo oír la voz de Dios? Cuando ya la Palabra empieza a golpearme. Cuando ya yo lo pongo por obra interior.


A veces, Dios, para corregirnos, necesitamos sufrir algo. Yo bendigo cuando eso llega a la vida del cristiano.


El ayuno es obra, la vigilia es obra, el retiro es obra, predicar la Palabra, ministrar, es obra, pero toda esa obra sirve cuando va acompañada de fe.  Cuando esa obra está acompañada por religiosidad no hay efecto.


Cuando tu ayuno, tu vigilia está acompañada por fe tiene efecto, porque buscas la presencia de Dios para tu vida, para tu familia, para tu trabajo, porque crees en quien lo puede hacer, porque buscas al Dador, al que bendice. Si yo puedo bendecir es porque busqué al dador de esa bendición, yo no produzco tal bendición, pero el dador de mi bendición está arriba y yo tengo que buscarla para ser bendición.


Así que si el ayuno es obra, si la vigilia es obra, si predicar el evangelio es obra y yo no busco con fe, todo lo doy por perdido. Si yo hago esas cosas por fe, soy una bendición; si lo hago por religiosidad o agrado a superiores, estoy perdido, no tengo bendición. Cuando te dispongas a ayunar, a vigilar, a evangelizar, a buscar un trabajo hazlo con fe.


El ayuno es la metodología del Espíritu a buscar de lo alto Su presencia para quemar en nosotros nuestras propias maldades y pecados ocultos. Hay una voz siempre que te dice, interiormente, donde está la verdad, porque el Espíritu recordará a tu espíritu su plan.


Hay momentos en que estamos en tribulación; en ese momento usted debe acudir al “paracleto” ¿Qué es paracleto? Es el amigo silencioso que sin voz habla por medio de la Palabra.


Salmo 28:7 “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré.”


Salmo 37:3 “Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.”


Dios quiere contestar tus inquietudes, pero tenemos desniveles. A veces la mente está más arriba y el oído está en el sótano y Dios quiere hablarte pero no puede porque tu mente está tan alta que no alcanza la mente de Cristo y tu oído está tan bajo que no alcanza a oír la palabra de Dios. Algo triste, todos hemos pasado por ese circuito.


Se ve al distraído sentado “luchando con el sueño”, sin cantar ni alabar a Dios; ya no resiste la silla. Cuando te sientas así, tírate de rodillas, pídele perdón al Señor por ser indiferente a su Presencia. Ojala que esta palabra sea de bendición para muchos que puedan leerla porque El quiere contestarte tus inquietudes, pero no puede porque muchas veces, cuando en el forum de oración tú te encuentras y oyes que Dios habla y manifiesta visión y palabra de sabiduría, tu oído está al frente pero tu mente está en el sótano. ¿Por qué? porque te faltó ir a la Palabra porque hubo otras prioridades antes que Dios y cuando  ese  mundo  de  maldad  tiene una prioridad, es imposible que el mundo de santidad pueda llegar a tu mente porque esas son resoluciones personales; eso no es porque el Pastor Pastor sea bueno o sea malo; de buen mensaje o mal mensaje, eso depende de cada individuo como persona. 


Cuando dejas las novelas y dejas el chisme con la vecina y dejas las llamadas telefónicas que no te convienen y preparas a tu familia para ser un receptor de la voz de Dios, qué bendición tienen los hogares que son célula, son receptores de la voz de Dios, si lo hacen en honestidad y en integridad, porque no siempre las células funcionan a ese grado.  Yo prefiero ver una célula de rodillas restituyéndose, que una célula de rodillas invocando el nombre de Dios sin estar restituida internamente.


Salmo 21:2 “Le has concedido el deseo de su corazón, y no le negaste la petición de sus labios.”


Ese es el deseo espiritual de Dios. Dios te oyó y te contestó, y muchas veces contestándonos, la ingratitud de nosotros está presente.


Cuanta ingratitud del mundo cristiano hay hacia nuestro Redentor. Corremos para llegar a la iglesia pero sin embargo, si hay una fiesta mundana todos están a tiempo, con buen ánimo y buena cara.


Cuántos no vienen a la Escuela Dominical y no tienen hijos, no tienen familia, no tienen ataduras. Saben que tienen que venir a estudiar la Palabra, saben que tienen que levantarse temprano a doblar rodilla por su iglesia.  Hay sacrificios que Dios los ve; hay sacrificios que Dios los va a recompensar.


Hay que estudiar la Palabra que es el fundamento interior de la fe. Ella nos edifica internamente, y cuando viene la corriente fuerte sobre el cuerpo, tú te mantienes.


Salmo 119:169 “Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová; dame entendimiento conforme a tu palabra.” trae sabiduría y discernimiento. A veces perdemos bendiciones porque no vamos a la Palabra.


Cuanto más conozcas la Palabra entenderás la forma que el Señor tiene para expresarse contigo. Entre más tú navegues en la Palabra más directa será la forma. Primero será indirectamente; alguien te da un papelito y te dice: “Dios me dio esta palabra para ti”.


Cuando el Espíritu ve que tú lo crees, porque nos engañamos porque desconocemos que el Espíritu es una Persona, pero cuando El ve que entras, El te dará la revelación, por sueño, de una Palabra.


Tú debes de saber si en verdad estás escuchando la voz del Espíritu Santo. La voz de Dios es tierna, dulce y apacible.


La voz de Dios siempre trae esperanza. La voz del diablo trae temor e inquietud. Cuando a ti te de una palabra y te sientas con inquietud y temor deséchala, es carne pura; pero cuando la palabra te de paz y esperanza agárrala que esa es de Dios.


II. PALABRAS A RECORDAR


II Timoteo 1:7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”


Proverbios 4:20-22 “Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio  de  tu  corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo.”


Deuteronomio 6:5-9 “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.  Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano y estarán como frontales entre tus ojos y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”


Juan 10:3-6 “A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.  Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.”


Juan 10:16 “También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.”


Colosenses 3:16 “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.”


Amén

Sin votos aún