Los Profetas ...

 ¿Cómo Dios desde cierto ángulo ya designa los profetas? Los profetas son levantados por Dios. ¿Cuál es la tristeza más grande que podemos tener? Que haya hombres y mujeres que no creen en las profecías. 

¿Cuál es la sentencia de Dios para los que no creen a los profetas? Miseria espiritual, pero la miseria espiritual es la peor de todas porque destruye lo material. Si son profetas no se puede jugar; si no son profetas no te va a pasar nada.

Deuteronomio 18:18 “Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.”  Aquí se refiere a Cristo, profeta del Nuevo Testamento.

Jeremías 29:15, 24, 25 “Mas habéis dicho: Jehová nos ha levantado profetas en Babilonia. (v.24,25) Y a Semaías de Nehelam hablarás, diciendo: Así habló Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: Tú enviaste cartas en tu nombre a todo el pueblo que está en Jerusalén, y al sacerdote Sofonías hijo de Maasías, y a todos los sacerdotes…” El es el único que levanta profetas, El es el que puede ordenar al Espíritu Santo a ordenar profetas, porque sin el Espíritu Santo tú no puedes levantarte, por lo tanto, es el mismo Dios quien ordena los profetas.

I. ¿QUIENES SON LOS ESCOGIDOS POR DIOS?

Éxodo 7:1 “Jehová dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.” ¿Quién constituyó el profeta? Dios. Esta es la respuesta de quién constituye profetas.

I Samuel 3:20 “Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, conoció que Samuel era fiel profeta de Jehová.”  Dios da a conocer a sus profetas. Hay niveles de profetas: Hay profetas de naciones, hay profetas atalayas, hay diversidad de niveles de profetas. Dios sabe marcar regiones por los profetas. Eso lo hacen los profetas enviados por Dios a ciertas regiones de sus naciones que no conocen el poder de un profeta sobre una comunidad, un estado, una región.

Jeremías 1:5 “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.”  Dios escogió el vientre, así como escogió el vientre de María. Dios está hablando de miles y miles de profetas. Dios es creador y santificador de profetas; entonces nosotros traemos un linaje impresionante, porque tú no sabes cual de tus hijos o tus nietos es profeta.

Efesios 4:11 “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,”  La constitución de la diversificación de dones del mismo Dios  ya fluyendo a través de su mismo Espíritu. En esta misma diversificación del Espíritu de Dios entramos nosotros. Cuando tú estás en una iglesia de profetas, de apóstol, tú estás en un nivel alto del Espíritu, no estás en cualquier lugar. Cuando tú llevas a tus hijos o a tus jóvenes a esa iglesia, están entrando a niveles universitarios del Espíritu; te abre una capacidad de fe que no la iba a tener antes en el otro nivel que tú estabas.

Los pastores tenemos lo que queramos tener por medio de la búsqueda; podemos llegar a donde queramos llegar por medio del poder de Dios.

II. ¿CUAL ES EL SENTIDO DE LEVANTAR PROFETAS?

Cuando Dios dice: “Voy a levantar un profeta”, es cuando hay una emergencia en una nación y no hay profeta; y no es que nazca, es que el Espíritu va y lo toca y lo hace profeta. Cuando Dios, en una región determinada, por una necesidad determinada de ese país, de esa región, Dios levanta un profeta a su nombre, porque no habrá tierra que El ha creado que no sea la gloria de Dios dada a El, y quien puede levantar la gloria de Dios es un profeta, por eso, El entonces se va, y da el designio de levantar un profeta.

No es lo mismo que Dios levante a un profeta por la necesidad del país, a que Dios escoja profetas. ¿Cuál es la diferencia cuando Dios escoge profetas? La diferencia es que Dios constituye en ese individuo algo de El que nunca se podrá separar del corazón de Dios. Es por eso que Dios perdonó el pecado de David , porque lo escogió como profeta, y cuando David peca, el corazón de Dios llora, pero no se lamenta sino que lo levanta.

No es lo mismo un escogido, ni tiene la misma bendición de uno que levanta, a uno que escogió Dios; lo constituye, lo forma, le va dando relieve, le va dando dones, Palabra y luego le da gobierno. Cuando Dios escoge un profeta es que le da gobierno; o bien sea a un cuerpo de iglesia o a una comarca, o nación. Le da la capacidad de gobierno. Yo soy un profeta geográfico y menciono esto para que ustedes tengan el conocimiento; yo puedo llegar y marcar regiones. Eso lo da el profeta geográfico que puede marcar regiones, pero no lo da al que levantó Dios sino al que escogió.

III. ENVIADO POR DIOS

Tenemos que ir a la Palabra para entender cómo Dios envía a profetas.

Josué 24:5 “Y yo envié a Moisés y a Aarón, y herí a Egipto, conforme a lo que hice en medio de él, y después os saqué.”  ¿Quién era Moisés y quién era Aarón? Aarón era un profeta. Por medio del gobierno y la autoridad que tenía Moisés, mandó plagas. ¿Quién acompañaba a Moisés? Aarón. Cuando la autoridad de Moisés se retiraba, Aarón profetizaba a Faraón. Esos eran mensajeros divinos de Dios. Mensajeros divinos son los profetas enviados. Cuando tú oigas en una revelación, o en una profecía “tengo mensajeros divinos” te está diciendo que tiene profetas enviados.

Jueces 6:8 “Jehová envió a los hijos de Israel un varón profeta, el cual les dijo: Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Yo os hice salir de Egipto, y os saqué de la casa de servidumbre.” No había gratitud en el pueblo, entonces envió a un profeta a recordarles que Dios era el que los había sacado de Egipto. Cuando hay un profeta enviado a la casa es porque adentro está sucediendo algo y Dios quiere liberarnos del pecado. ¿Quién puede rechazar al profeta? Puede ser el mismo pastor y entonces se condena a no tener profecía y no hay fe para profecía. Puede tener un rebaño y llevarlo a salvación, pero no tener nunca la abundancia del conocimiento profético en la Palabra, porque lo mató el que no creyó. Por eso es importante que tú sepas a dónde vas ya en este tiempo que estamos en un tiempo profético apostólico.

¿A dónde envía Dios profetas? Donde no hay profetas. Dios no va a enviar profetas a esta iglesia porque aquí tenemos profetas; pero si ustedes no creen al profeta, Dios envía a un profeta, quizás menor que su profeta, y ustedes entonces creen al que Dios envió. Dios no envía nada por gusto, Dios envía algo porque hay circunstancias que Dios quiere que se libere de ese pecado, porque no creer a su profeta es pecado.

IV. ENVIADOS POR CRISTO

Aunque Dios es nuestro Padre, Inmensurable, Poderoso, Grandioso, Alto, Sublime, Eterno, pero: Dios, Cristo es nuestro Salvador, Redentor y Santificador. Entonces nuestros recursos espirituales tienen que ir avocados a nuestro Salvador, por pecadores que somos. Sin santidad nunca veremos al Padre.

Este profeta, que es Cristo, tiene que tener cualidades cuantitativas que yo pueda adquirir a través de El para yo poder, entonces, conocer a Dios. Eso no quiere decir que Dios puede pasar por su Hijo. Pero no tiene que pasar por el Hijo ni por el Espíritu Santo porque los tres son uno, y los tres aprueban las mismas condiciones, pero el Hijo tiene que saber que para que tú y yo podamos entrar a la gloria de Dios Padre, El tiene que darnos recursos. El primer recurso es redención su sangre; Salvador, su nombre y Santificador, a través del Espíritu. Tres cualidades que si tú no tienes no podrás entrar en los portales de Dios.

V. ¿CUALES SON LOS PROFETAS ENVIADOS POR CRISTO Y QUE CALIDAD TIENEN?

Isaías 48:16 “Acercaos a mí, oíd esto: desde el principio no hablé en secreto; desde que eso se hizo, allí estaba yo; y ahora me envió Jehová el Señor, y su Espíritu.”  La Trinidad escondida. Aquí está la declaración, en el Antiguo Testamento, de que había un mensajero divino, superior. Ahora vamos a la profundidad histórica de esta Palabra: Para tú tener conocimiento tienes que acercarte a Dios. 

Ningún profeta aspire a profetizar si no tiene más de dos horas de comunión con Dios; ninguno está apto. Puede ser que el Espíritu Santo te relacione con algún conocimiento y tú hables, pero tiene que estar alerta un profeta que esté ya bajo el dominio de las aguas para que pueda estar oyendo y saber cuando tiene que parar; puede venir una influencia profética y la iglesia empezar a profetizar, pero eso no quiere decir que son profetas, quiere decir que está el espíritu profético. Desde el momento que Dios escogió a los profetas, estaba Cristo. Ahora vamos a comprobar que hay profetas enviados por Cristo, en el evangelio.

Mateo 23:34 “Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad;”  El que no entiende que ¿cómo tú, a una religión dogmática, fuera del concepto de la Trinidad, puedes decirle que hay profetas? ¿Cómo una santera porfiaba los tiempos y lo que Dios le había dicho en contra de la Palabra y el, certeramente, dijo: “Mi religión yo la conozco”. La santera estaba desconociendo la palabra de autoridad del Pastor. ¿Quiénes creyeron en esa noche más, a esta mujer con el babalao o al humilde pastor con la Palabra? Culpabilidad de nosotros, los que no testificamos de que usted conoce profeta, de que usted conoce profeta bíblico, usted puede conocer lo que es un profeta escribiente, un profeta geográfico que puede demarcar regiones, solo los que estamos en la Palabra y los que estamos en el conocimiento de la Palabra, los que han nacido en una iglesia del Espíritu, los que han sido enseñados, y en nuestra ciudad, para la gloria de Dios, hay muchos pastores con conocimiento profético. 

VI. ¿QUIENES SON LOS ENVIADOS POR CRISTO?

Los que están llenos del Espíritu Santo. Cristo no puede enviar un ejército si no tiene el Espíritu Santo. Nosotros acá abajo empezamos lo que llamamos búsqueda, vigilia, tiempo de oración. Tenemos tres horas de búsqueda a solas con el Señor, manifestación del Espíritu y alabanza, esa es la vigilia de nuestra iglesia, y entra profecía, pero en la vigilia puede entrar ahora sanidad que faltaba ese complemento.

Si nosotros tenemos que estar llenos de Su Espíritu, cómo el Padre valora al Espíritu y cómo el Hijo recalca al Espíritu, porque ya Cristo no envía a nadie si no estás lleno del Espíritu. ¿Qué dimensión espiritual ahora tienen que tener los que pueden viajar conmigo? Tienen que estar llenos del Espíritu, y aunque te pongan un manjar, tienes que seguir en ayuno. El Espíritu rompe para abrirte el canal de Dios y de Cristo para la bendición esperada.

Ezequiel 2:2 “Y luego que me habló, entró el Espíritu en mí y me afirmó sobre mis pies, y oí al que me hablaba.”  Es para tener conciencia que Dios habla, Dios es Espíritu. ¿Que pasaría si tú vienes a buscar de Dios y te conectas con el Espíritu? Tienes derecho de Dios sobre tu vida porque vienes a buscar de su Espíritu, entonces te puede hablar.

Ezequiel 3:24 “Entonces entró el Espíritu en mí y me afirmó sobre mis pies, y me habló, y me dijo: Entra, y enciérrate dentro de tu casa.” Entra y sigue orando, quiero comunicarme a través de mi Espíritu, quiero hablarte a través de mi Espíritu.

Miqueas 3:8 “Mas yo estoy lleno de poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.”  ¿Quiénes son los que pueden estar llenos? Los que buscan del Espíritu. ¿Quiénes pueden tener visiones, revelaciones? Los que buscan. ¿Quién los envía? Cristo los envía.

Lucas 1:15 “...porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre.”  El Espíritu trabajando con lo que iba a hacer su Siervo, su Unigénito.

¿Cuántos niños profetas tendremos en la iglesia? Cuántos vientres se ungen aquí, para que ese ciudadano nazca con la gloria de Dios. Ese no podrá ser un criminal. Tenemos que formar desde el vientre que el Espíritu Santo vaya a esa criatura y lo tome, porque si lo toma, es un ciudadano del reino.

Lucas 1:67 “Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó…” Cuando nació Juan el bautista, Dios uso a Zacarías, su padre, y lo ungió con su Espíritu, pero no creyó y lo dejó mudo, hasta que vio y creyó, y cuando le preguntaron por señas como lo quería llamar, escribió en una tablilla: Juan es su nombre.

Dios bendiga en nosotros esta fe profética. Amén.

 

 

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