Los Beneficios Del Que Obedece A Dios

I. CUANDO ENTRAMOS DE LLENO A LA VIDA CRISTIANA EL ESPIRITU SANTO VIENE SOBRE NOSOTROS.

En la vida de cada hombre y cada mujer cristiano tenemos muchos beneficios.

El primer beneficio es el perdón de nuestros pecados que nos lleva a un mundo diferente del que habíamos conocido.

El segundo beneficio del que obedece a Dios es que sabe conocer el dominio de la carne. Ninguna persona que no tenga a Cristo en su corazón puede tener dominio de la carne, es imposible. Tú no le puedes pedir a un agricultor que sea un escultor, eso es imposible. Es ahí, entonces, donde nosotros tenemos, como cristianos, que entrar de lleno a buscar los beneficios de la obediencia.

Cuando nosotros entramos de lleno a la vida cristiana el Espíritu Santo viene sobre nosotros. Es muy triste que los Pastores no entendamos que para predicar el evangelio tenemos la necesidad del beneficio del Espíritu Santo en nosotros, porque El es el que proyecta. Si los miembros no tiene este beneficio no pueden proyectar a su vida matrimonial paciencia, amor, entrega. ¿Cómo es posible que tú con un hermano cristiano puedas vivir mejor que con un hermano sanguíneo? Por el beneficio de la obediencia a Dios. Porque no es que tú te hayas adaptado a esa familia, es que la obediencia del sometimiento de tu vida, Dios te provee el amor y paciencia para poder convivir con otros.

Entonces ¿todo lo provee Dios? Sí, todo lo provee Dios. Tú tienes tu cuerpo, tu carne, tu sangre, tus huesos creados por Dios, pero hay un espíritu dentro de nosotros que proyecta hacia fuera.

Cuando tú comenzaste a obedecer a Dios empezaron los cambios. No bailas, no tomas, no fumas, no parrandeas, no te vistes indecorosamente, te vistes con decoro, con elegancia; el día del Señor vas para tu fiesta, te preparas con la mejor gala.

Antiguamente se enseñaba en las iglesias que ser humilde era ser pobre; que no tener era lo que Dios quería, cuando Dios ha proveído todo para nosotros tener. Pero es el Espíritu renovando a los santos del Señor a la obediencia de Dios.

No podemos recibir el don del Espíritu Santo en nuestras vidas hasta que El no haya visto en nosotros obediencia a El. Así que cuando somos bautizados, cuando tenemos dones, podemos decir: “Gracias Señor porque ya soy obediente a ti.”

Hechos 5:32 “Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.”

Aquí nos confirma cómo nosotros podemos recibir el don del Espíritu Santo. Es muy triste que un Pastor no tenga este don, porque no tiene armas. Sí hay verdaderamente un arma que es la Palabra, pero la Palabra que es verdad, con el don del Espíritu Santo hace temblar la tierra.

El Espíritu Santo, Dios, bautiza a los que le obedecen. Este no es un regalo barato, es un regalo fuerte, es una joya que hay que darle aceite todos los días. Nadie que tiene el bautizo del Espíritu Santo sale a trabajar sin leer la Palabra, porque la Palabra es el alimento espiritual, es el pan de cada día.

¿Quiénes somos los amigos de Cristo? Los que nos hemos injertado en el Espíritu Santo. ¿Quién injertó a Cristo en la cruz por obediencia? La Tercera Persona del Padre, El Espíritu Santo. Entonces nosotros, al obedecer al Señor, nos dice la Palabra que estamos injertados por obediencia al Espíritu Santo.

El Espíritu Santo no hace la obra sin antes preguntar al Padre: “¿Puedo?” Si el Padre lo envía la obra se hace. Si el Padre no lo envía, el Espíritu Santo que es una Persona, permanece. El no va a casa de nadie si no toca a la puerta. Si ese día estás de “mal genio”, de mala voluntad, estás disgustado con tu familia, no crees ni en la iglesia, si el Espíritu Santo llega no vas a sentir nada, ni vas a oler el perfume que es Su Presencia, ni vas a creer en las profecías, vas a dudar de todo el mundo, porque simplemente no estás en la obediencia de alguien tan grande y tan superior como es la Persona del Espiritu Santo.

A la vez que tú obedezcas a Dios, el Espíritu Santo está dispuesto a bendecirte, y cuando tú dejas que el Espíritu Santo te bendiga, tú estás dentro de la amistad de Cristo.

A un amigo se pide, a un amigo se sirve, a un amigo se le honra, a un amigo se le da gracias, a un amigo se levantan canciones de amor.

Juan 15:14 “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.”

Si el Espíritu Santo te dice un día: “Tienes que hacer vigilia” “Tienes que ayunar por cierta persona” Tienes que ayunar por esa persona. La vigilia y el ayuno no es para que nos lo agradezcan, es simplemente obediencia a la ordenanza del Espíritu. No podemos ser amigos de Cristo si no somos obedientes. nanza del Espíritu. No podemos ser amigos de Cristo si no somos obedientes.

II. LOS APOSTOLES FUERON AMIGOS DE CRISTO.

Los apóstoles fueron amigos de Cristo, y muchos de ellos fueron obedientes. Los que no fueron obedientes tuvieron pruebas. Judas tuvo una prueba, no fue obediente. Pedro no fue obediente, Tomás no fue obediente, no tuvo el privilegio de estar cuando El se presentó a los doce, por incrédulo, pero el resto de los apóstoles fueron obedientes, ellos esperaron en fe. Vieron, creyeron, se gozaron, lo alabaron.

Todo aquel que es obediente es amigo de Cristo, así que si tú eres obediente a la iglesia, tú ofrendas, tú diezmas, tienes un hogar decente, no fumas, no bebes, haces obras de caridad, te edificas a ti mismo viendo en la televisión programas que agradan a Dios, tú eres amigo de Cristo.

Mateo 12:50 “Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en lo cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.” El es radical, es totalmente radical... “Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre...” ¿Qué decía Cristo a los apóstoles cuando dudaban? “Yo vengo a hacer la voluntad de mi Padre que está en los cielos”. Y ellos se decían entre sí que José era el Padre. No era fácil en aquel tiempo creer a Jesús.

Yo a veces me siento como si fuera un ladrillo, y voy a explicar por qué. Porque a veces me sacan de un hueco donde yo estuve por años educando y enseñando y me ponen mas abajo para enseñar a otros de mas abajo. No me sirvió el alto y me pusieron mas abajo, uno que casi no sabe leer ni escribir, pero ¡qué bendición! Es fiel, es limpio de corazón, no es ambicioso, no es egoísta, ama las cosas de Dios. Entonces el ladrillo va cubriendo huecos de arriba, del tercer nivel, del cuarto nivel, del sótano, pero hay que saber recorrer los huecos. Así es la vida del cristiano, hay muchos huecos que la carne, el pecado de nosotros, que habitó en nosotros, nos dejó ver luchas, nos abrieron huecos, pero qué bueno que alguien te ayudó a poner un ladrillo nuevo en ese hueco; qué bueno que con la ayuda del Espíritu Santo tú puedes seguir, nadie te puede parar. Aunque fracases mañana, hay que seguir adelante. sótano, pero hay que saber recorrer los huecos. Así es la vida del cristiano, hay muchos huecos que la carne, el pecado de nosotros, que habitó en nosotros, nos dejó ver luchas, nos abrieron huecos, pero qué bueno que alguien te ayudó a poner un ladrillo nuevo en ese hueco; qué bueno que con la ayuda del Espíritu Santo tú puedes seguir, nadie te puede parar. Aunque fracases mañana, hay que seguir adelante.

Marcos 3:35 “Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.”

¿Por qué hay algunos guerreros, profetas intercesores, Pastores que Dios oye y progresa más que a otros? En primer lugar porque hay un propósito de Dios; en segundo lugar es porque son obedientes a Dios y en tercer lugar es porque es amado por Dios y por Jesucristo su Hijo. Los que obedecen a Dios tienen un gran privilegio delante del trono de la gracia de Dios.

La obediencia a Dios, del gran Dios del que yo te estoy hablando hoy, es a la obediencia del Espíritu Santo, que es más grande que tus pensamientos y que son a veces inexplicables a nuestros pensamientos. Entonces hay que comenzar por abajo para tocar la falda de Dios que es justicia, que es paz, amor, paciencia, orden, administración, grandeza, sabio, entendido, que todo lo puede, que puede cambiar los vientos, los huracanes, los terremotos. Ese es nuestro gran Dios, no es un Dios de ficción, ni de ciencia. Es un Dios verdadero, poderoso para eliminar todo ataque del enemigo sobre nuestros cuerpos, sobre nuestras vidas.

Juan 14:23 “Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.”

Esta es una palabra muy “manoseada” por los predicadores, pero que es el centro de la obediencia. Entonces, ¿Por qué hay tanta inconformidad en el pueblo de Dios cuando Dios pide que ayunes, que vigiles, que ores, que levantes manos de alabanza?

III. LA OBEDIENCIA CONSIGUE UNA DE LAS COSAS MAS PORTENTOSAS DE LA VIDA ETERNA.

La palabra “obediencia” requiere sometimiento, y la palabra “sometimiento” requiere acción, y la palabra “acción” requiere dedicación. Cómo es posible que haya tantas iglesias en esta ciudad ayunando y orando y la gente no viene a ayunar y a orar. Entonces cuando vienen las grandes situaciones de calamidades mundiales que azotan a la creación de Dios, gimen, lloran, y se ponen a la intemperie de la tormenta, no se ponen con la fuerza de Dios a la tormenta.

Cuando vengan a subordinarte, tú que ya estás en la obediencia al Dios vivo y eterno, ese Cristo vivo que tú y yo tenemos, que está encendido, sale afuera a apagar los dardos del maligno. Entonces te viene una paz con una exactitud tan profunda, con una hechura tan profunda que tú sientes que nada te ha dañado, porque el Cristo vivo que está dentro de ti sale y te respalda, porque primeramente te respaldó dentro de ti.

Hebreos 5:9 “...y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen.

Amén.

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