Jesucristo Es El Unico Que Puede Cambiar El Corazon

I. UN CORAZON MALO NO PROVOCA LO BUENO


Yo mencionaba en el disertar del jueves anterior que nuestro corazón es malo, y que somos malos desde el momento en que nosotros fundamos familias. Podemos ver cómo nosotros mismos podemos ser enemigos de esos grandes amores. Tenemos un corazón tenebroso, un corazón malo.


Cuando un padre beneficia más a un hijo que a otro, tenemos corazón malo. Cuando una mujer se divorcia y condena al hombre que engendró todos los hijos que tuvo, unos hijos crecen creyéndole a la madre y otros creyéndole al padres; se establece una división por cuanto el corazón malo no provoca lo bueno.


Cuando un padre o una madre se reúne con sus hijos les dice: “Su padre (o su madre) se fue pero he quedado yo. Nosotros vamos a amar por él (o por ella) y unidos seguimos adelante” ese es un corazón regenerado.

El único que puede cambiar nuestros corazones es Jesucristo, no hay otro. Dios lo supo en el huerto de Edén cuando hizo a Adán semejante a El y Adán y Eva le fallaron.

Es entonces cuando Dios se da cuenta que todavía El tiene que dar más de lo que ha creado. Dice la Palabra que “nuestra justicia, para Dios, es como trapo de inmundicia” o sea que tú crees que haces lo bueno y a veces no lo eres. “Tus pensamientos no son mis pensamientos y tus caminos no son mis caminos”.


¿Cuantos años caminamos en pos de esa tierra? Nueve años. Y ahora tenemos que dar marcha atrás. Pero cuando obedecemos a Dios, Dios  los nueve años los convierte en meses. ¿Qué hacer? Gozarte, porque te das cuenta que uno, en medio de la vida, Dios tiene planes que no revela. Qué bueno es que un niño de nueve años de nuestra amada iglesia pudo decirle a su madre esa noche que “Dios ve más que nosotros”.


II. DIOS PUEDE MUDAR EL CORAZON


Dios es el único que puede mudar el corazón, pero igual que te lo puede poner bueno, te lo puede poner malo y te lo puede endurecer. Nosotros tenemos algo que sucedió allí, porque ¿Cuántas veces tu unges para que cambien? Y a la vez que tu le dices “hijo mío, cambia tu corazón” se ensoberbece y cuando se van son enemigos de este cuerpo. Ese es el corazón entenebrecido que no fue liberado. Aunque cayó el aceite sobre su cabeza, aunque oyó palabra de verdad, aunque está en pecado y viene a liberarse no suelta el pecado, pero tampoco quiere que le digan que está en pecado.


Entonces ese corazón entenebrecido, ese corazón lleno de pecado no puede vomitar el pecado, porque para vomitar el pecado tienen que venir a Jesucristo. Cómo tú le vas a cambiar el corazón a una de estas personas cuando no tienen a Jesucristo, es imposible. No te queda más remedio que ir a las leyes que ellos están manejando en la ciudad; pero tú estás convencido que tienen un corazón en el que no mora Jesucristo; aunque te digan que sean de donde sean, porque a la vez que tú eres de Jesucristo tú no puedes inventar mentiras, la verdad se te hace notoria.


Cuando Saúl es escogido rey ¿a quién le toca consagrarlo? Al profeta Samuel. ¿No conocía Samuel los planes de Dios? Sí los conocía. ¿No era un profeta bajo la voluntad de Dios? Sí lo era, pero Dios le da una orden a Samuel y Samuel fue a cumplir esa orden.


1 Samuel 10:8-9 “Luego bajarás delante de mí a Gilgal; entonces descenderé yo a ti para ofrecer holocaustos y sacrificar ofrendas de paz. Espera siete días, hasta que yo venga a ti y te enseñe lo que has de hacer. Aconteció luego, que al volver él la espalda para apartarse de Samuel, le mudó Dios su corazón; y todas estas señales acontecieron en aquel día.” Para el profeta Samuel ungir a Saúl la palabra “siete” es clave desde el Antiguo Testamento hasta el Nuevo Testamento. Cuando yo mando hacer siete días de ayuno es plan de Dios. Trece o catorce días es recogimiento; veintiún días es para pasar la prueba. Todo esto es bíblico.


I Samuel 10:10: “Y cuando llegaron allá al collado, he aquí la compañía de los profetas que venía a encontrarse con él; y el Espíritu de Dios vino sobre él con poder, y profetizó entre ellos.” Dios habla con el profeta; el profeta sabe lo que va a hacer. El entra y habla a Saúl y le da a Saúl palabra segura para aquel día. Saúl no profetizaba, pero cuando ya ellos llegaron a un territorio, a todos los profetas y hermanos les invadió un espíritu de profecía y vieron a Saúl profetizando. Dicen las Escrituras que ya Dios había mudado el corazón de Saúl en aquel día.


I Samuel 10:14 “Un tío de Saúl dijo a él y a su criado: ¿A dónde fuisteis? Y él respondió: A buscar las asnas; y como vimos que no parecían, fuimos a Samuel.” Quiere decir que no fueron a Samuel ese día porque querían oír al profeta. Fueron a Samuel porque se les perdieron unas asnas. Tener unos burros en aquel tiempo era una inversión y había que buscarlos pues no los podían perder. Entonces podemos ver que el espíritu profético puede caer entre los buenos y entre los malos, pero hay que discernir el espíritu profético.


¿Por qué Dios trabajó con Saúl de esa manera hasta el último momento? Porque Dios busca corazones perfectos que le adoren.


Tú, cuando entras a tu casa tú crees que tu casa tiene un orden perfecto, y tú la ves bonita a tu manera, y la adornas a tu manera. Yo digo que cada casa tiene la controversia de su nación, porque hay siempre algo que te distingue de esta nación.


Cuando uno puede crecer en el Señor, uno sufre cambios. Los alimentos que comías ya no los comes, hay comidas que ya dejaste de comer; hay vísceras que ya no comes. Tal vez antes te gustaba comer el corazón o el hígado, quizás ahora ya no te gusten o te den náuseas, cuantas cosas ya ahora no las comes y antes las comías muy a gusto. Dios cambia el corazón y cuando Dios cambia el corazón nos viene a nosotros nuevas experiencias en el mundo espiritual. Nueve años de experiencia son unos meses para el Señor.


El único que puede cambiar el corazón es Jesucristo y el Espíritu Santo ayudar a los cambios, con la inteligencia, la capacidad y la sabiduría de la Tercera Persona de la Trinidad. Pero el primero que tiene que trabajar es Jesucristo, porque tú no te salvas si no dices “Jesucristo es mi Señor y mi Salvador”; después que tú dices eso, le corresponde al Espíritu Santo hacer la otra obra persistente con tu vida y aún habiendo confesado haces tus maldades, vuelves a tus pecados originales, te arrepientes, tienes que hacer ayuno de veintiún días, vuelves y te sometes otra vez al Señor y respiras otra vez santidad y te vuelves a enrolar afuera con gente que no “computan” a Dios y tienes que comenzar de nuevo.


Aunque todos estamos en Cristo y somos salvos, a mí no todos me convienen, porque cada persona tiene su nivel y hay que respetar los niveles. Aunque tengas amigos magníficos recuerda que no todos convienen. ¿Cuántos de ustedes tenían en el “hearing” un corazón perfecto? Los que supieron guerrear, los que supieron discernir, los que supieron aceptar, los que vieron el orden y la maldad, porque lo vimos a toda magnitud.
  
I Crónicas 29:19 “Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos y para que hagas todas las cosas y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.”


Entonces, la que más tiene que prepararse de tener un corazón limpio de enojo es esta Pastora y mucho menos de desear nada indebido para ninguno de ellos, sino la única palabra que puede salir de mi corazón es “ten misericordia de ellos”. ¿Por qué? Porque ellos no conocen lo que es una obra de nuestra amada iglesia, con doctrina completa de nuestro evangelio: Salvación, regeneración, sanidad y liberación, de todos los pueblos no de un pueblo. Entre más viajo, más conozco a mi Dios. El tiene un diseño único para cada nación, desde los árboles, las flores, los arroyos, los animales, las especies de las comidas son diferentes, todo es idéntico a la tierra, al sabor de la tierra; lo más asombroso que tú puedes ver es que las tierras, al producir los frutos, tienen sabores diferentes. Algunas tierras calizas se siente en el sabor de la naranja, el gusto del jugo agridulce, acido, calizo que tu lengua y tu paladar no aceptan, pero es el paladar y la lengua y el gusto de ellos. Es por eso que nosotros cuando entramos a estas naciones decimos: Dios bendiga esta nación hecha con la obra de tus santas manos. Cada raza, cada nación, cada generación de países tienen sus contiendas, sus luchas, sus batallas, su historia política, pero hay historias políticas que se ven en los hijos de esta generación, lo estamos viendo en este país. Quien eligió al Presidente de esta nación no es el norteamericano, sino el hispano norteamericano joven que no conoce nada de la historia de este país, porque aunque este país es grande ha bajado su educación a un nivel tal, que es preocupante. ¿Qué sabe de historia mundial un niño de high school? ¿Hasta dónde ellos pueden saber geografía? ¿Qué entienden ellos de mapas? Es impresionante. Entonces, el país del conocimiento está descendiendo al desconocimiento. Dios es el único que muda los corazones. ¿Quiénes son los que no quieren oración en las escuelas? ¿Será el verdadero norteamericano? El Presidente anterior dijo: Estamos en un país multicolor y todos tienen derecho. Sin embargo, ¿Qué es lo que uno está aportando a este maravilloso país?


Dios es el único que puede mudar nuestros corazones; mientras el mundo no clame a Dios, ningún país cambiará porque han subido a la magistratura del poder a hombres tercos de origen político rebelde; pero el pueblo lo ha permitido que lleguen. El pueblo de abajo o de arriba, cualquiera que sea lo ha permitido. Entonces RESISTA, U ORE Y ROMPA LA MALDICION DE LAS NACIONES. Nosotros lo vimos en el “hearing” tanto en los de arriba como en los de abajo; ellos con sus leyes y sus razones y nosotros con nuestra verdad en Jesucristo. Allí fuimos probados. Imagínense que allí estuvimos pasando el Mar Rojo. ¿Quién pasó? Quien no maldijo, quien no guardó rencor, quien aceptó la legislación de ellos, no nuestra derrota porque nosotros no tenemos derrota, nosotros tenemos consecuencias del hombre, pero no derrota porque nuestros planes continúan, no a la manera de ellos sino a la manera de Dios.


Todos los que estudian leyes saben, y más en esta nación, que las iglesias cristianas son respetadas a lo máximo por el orden de este gran país, este país fue constituido con la base de Dios. Yo tengo pastores asociados y en este momento no le daría a nadie el listado de miembros, eso es algo santo que solo le pertenece al Pastor Principal. Pudimos ver la incapacidad de estas vidas en el conocimiento de lo que son iglesias cristianas. Nosotros conocemos el lugar donde administramos, vivimos y enseñamos y mientras más conozco a estos pueblos, más amo el evangelio que predico y mas pienso que tú, con un corazón regenerado en Cristo, sabes más que muchos Senadores, Representantes y Presidentes porque al tener a Cristo tú tienes un conocimiento de eternidad que los que viven solamente para comer y dormir y tener dinero.


Dios le da sabiduría al corazón regenerado.


Amén.

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