El Sacerdocio Del Matrimonio

I. EL PLAN ORIGINAL DE DIOS PARA EL MATRIMONIO


Usted está listo para tomar pasos en función al liderazgo de su matrimonio y la sumisión.


La palabra sumisión es una palabra no popular hoy en día. De hecho es una palabra que confunde y trae temor al corazón de la mujer. Sin embargo, sí es una palabra bíblica, es una palabra que usted debe entender si quiere experimentar el poder de Dios en su matrimonio.


La doctrina de la sumisión es una doctrina bíblica que ha sido manejada más individualmente. Hombres equivocados la han usado como pretexto para oprimir y abusar de sus esposas. Inclusive la han torcido para llevar a sus esposas a pecar.


Pero quiero que ambos, esposo y esposa, sepan que la sumisión real y bíblica es una buena noticia y no una mala. Es un principio para ser fuente de energía para lo cual Dios diseñó.

En Efesios 5:22-24, la Palabra de Dios pinta un cuadro bellísimo de una relación correcta entre el hombre y la mujer. Y es dentro de ese cuadro que la palabra sumisión aparece. “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia…”  Así que como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.


Cuando Dios nombró al esposo como cabeza de la esposa, solo estaba asignando la responsabilidad. Nada más, no indicó que el hombre era más importante que la mujer, ni más inteligente que la mujer, ni cualquier cosa semejante. De hecho Dios dice que “en Cristo no hay varón, ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” (Ga. 3:28).


Cuando se involucra más de una persona en  cualquier cosa tiene que haber alguien que tenga la responsabilidad de tomar la última decisión porque de otra manera habrá anarquía.


Alguien tiene que tener la responsabilidad final, y en relación al matrimonio ese alguien es el hombre.


Ahora, caballeros, esto no significa que Dios les ha dado un pequeño reino donde pueden mandar de acá para allá a sus esposas y hacer lo que quieran. No significa que Dios les ha dado una responsabilidad solemne para ser el líder de su hogar. Y aún más, El espera que ustedes sigan el patrón de liderazgo mostrado en el ministerio de Jesucristo. Dice: “Maridos amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella.” (Ef. 5:25).


II. SOMETERSE VOLUNTARIAMENTE


Uno de los aspectos más sobresaliente del liderazgo de Jesús es que nunca forzó su liderazgo sobre nadie. Todos aquellos que se sometieron a él lo hicieron voluntariamente.


Tampoco se puede forzar la verdadera sumisión en el matrimonio. Cualquier abusador que lo intente hacer conseguirá una de estas dos cosas: La servidumbre o la rebelión.


Entonces, ¿Cómo lograr que mi esposa se someta a mí? Hay que amarla como Cristo amó a la iglesia. Podemos amar a Jesús porque estamos seguros de Su amor por nosotros.


El hizo el supremo sacrificio por nosotros. No nos negó nada.


Esposo, cuando su esposa pueda confiar en su amor por ella, cuando sabe que usted daría su vida por ella, la sumisión nunca será un problema en su familia. Será un simple hecho basado en el amor.


La mujer en su estado más básico fue creada para  responder al liderazgo masculino. Ella se siente más cómoda cuando su esposo está obrando como debe, y ella se puede adaptar a la dirección de Dios para la familia a través de él. ¡Ella desea ser sumisa al amor!


Entonces ¿Por qué hay tantas mujeres que toman el liderazgo? Muchas veces es porque tienen que llenar un vacío de liderazgo que sus esposos han dejado.


Para aprender cómo llenar un vacío de liderazgo, debemos volver a fijarnos en nuestro modelo Jesús. Su ministerio abarcó tres facetas diferentes: Profeta, Sacerdote y Rey. Como esposo para seguir su ejemplo, necesita ministrar a su familia en las mismas tres maneras.


PRIMERO: Está el papel de profeta. ¿Qué hace un profeta? Proclama la palabra del Señor. El profeta, como el esposo de su hogar, es suya la responsabilidad de proclamar la Palabra a su familia.


Esto quiere decir que hay que tomar iniciativa y hacerlo, aún si cree que su esposa es más espiritual que usted.


Podrá encontrar cien pretextos para no llenar el papel de profeta o guía espiritual, pero si no está proclamando la palabra a su familia, ha abdicado una de sus responsabilidades principales como líder.


¿Cómo actuar como líder espiritual en su hogar? Hay muchas maneras de hacerlo. Puede preparar el culto familiar por la mañana o por la noche; o puede ser algo sencillo de un pequeño devocional y sobre todo que sus hijos lo puedan oír orar.


Métodos del líder: Cuando su pequeño cae y se lastima una rodilla, en vez de traer rápidamente los vendas y las aspirinas, puede decirle lo que dice la Palabra de Dios acerca de la sanidad y orar una oración de fe.


Cuando se enfrenta a un montón de cuentas que no sabe cómo las va a pagar, no va a quejarse ni a preocuparse. Usted va a proclamar que Dios suplirá todas las necesidades  de  su  familia  e acuerdo a sus riquezas en gloria. Va a proclamar su libertad de la maldición de la pobreza.


Usted puede decir “ni siquiera se orar”, es el momento de aprender con sus hijos delante de Dios; el Espíritu Santo le guiará y le ayudará a hacerlo. Lo convencerá y lo dirigirá de tal manera que sentirá gozo al hacerlo.


SEGUNDO: El segundo aspecto de la responsabilidad del esposo en ser líder del hogar es el papel de sacerdote.


Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, está sentado a la diestra del Padre. Allí está involucrado en dos actividades sacerdotales: Intercede y ora por nosotros y nos ministra. Estas dos funciones de sacerdote también le corresponden al esposo.


Esposos, es su responsabilidad la de orar por su familia, y no una oración débil y sencilla, sino una oración de intercesión genuina y seria, que suplica que la sangre de Jesús cubra a cada miembro de su familia, que comisione a los ángeles para rodearlos de protección en contra de las trampas del diablo.


Esposas, esto no quiere decir que ustedes no deben orar también. Es imprescindible que lo hagan, pero es esposo es el que tiene la finalidad actual como sacerdote del hogar. Simplemente estamos hablando del liderazgo.


Un sacerdote también atiende a su familia. Cuando su esposa está dolida, usted tiene que atenderla en el poder del Espíritu Santo.


Cuando sus hijos estén pasando por alguna situación traumática en la escuela, ustedes como los sacerdotes del hogar, deben extenderles el amor de Dios y llevarlos a la Palabra.


La función sacerdotal en la oración y atención amorosa para su familia no es una opción para el esposo cristiano que desea ser un líder como Jesús. Es una obligación.


TERCERO:  El aspecto final del liderazgo de Jesús es su ministerio digno de un Rey.


Esto es el aspecto que más se abusa cuando se trata de la relación matrimonial.


Esposos, como reyes de su hogar, ustedes son responsables de pedirle a Dios la dirección para su familia y llevarla a cabo de una manera que los mantiene a todos en el curso que Dios ha planeado.


Esto no quiere decir que se siente en su trono, tomen las decisiones, y no hagan caso a lo que su esposa dice. De ninguna manera. Hay que sentarse con ella y decir lo que pueda estar pasando acerca de sus finanzas y contar con su opinión.


El Señor tome control de nuestras imperfecciones.


Amén.


Su voto: Ninguno Promedio: 3 (1 vote)