Como Poder Sentir Gozo

I. ¿COMO PODEMOS DISFRUTAR EL GOZO?

El sentir gozo es algo tan difícil y algo que se experimenta muy poco. El hombre de afuera no sabe lo que es gozo. Pero ¿acaso los cristianos conocemos lo que es gozo?

¿Cómo podemos nosotros disfrutar el gozo? Y ¿Qué es el gozo? El gozo es la inefabilidad de amor que supera nuestra mente y nuestro corazón frente a una presencia de amor tangible, perenne, verdadera.

Cuando alabamos al Señor, si la alabanza tiene santidad, nosotros tenemos gozo, porque hay quien alaba al Señor pero no tiene santidad ni aún en sus movimientos rítmicos; tiene movimientos rítmicos mundanos, paganos, que se mueven a través de una alabanza, pero es ahí donde debe de entrar el discernimiento espiritual para saber qué tipo de música provoca al Espíritu Santo la armonía del gozo.

El gozo es una armonía, pero el gozo no se compra en una fiesta, no se encuentra en un baile, en una discoteca, el gozo se encuentra solamente en la presencia de Dios.

El gozo no es de este tiempo, el gozo ha sido de todos los tiempos. Los israelitas cuando danzaban sentían el gozo de la presencia de Dios. Cuando alababan con sus flautas, con sus címbalos, cuando entonaban salmos de alabanza a Dios, ellos estaban ministrando el gozo de la presencia de Dios. Nadie puede ocultar esta gran verdad; cuando tú y yo nos vayamos para la eternidad allá no tendremos aflicciones, ni vicios, ni bandera de naciones, ni títulos. Allá hay categoría de obreros, pero todos vamos a tener el gozo, porque vamos a estar siempre en la presencia del que hizo lo eterno que es nuestro Dios. Tal como estemos vamos a entrar con un espíritu sano, sin dolores, sin aflicciones, sin necesidades físicas, pero sí con un espíritu de alabanza frente al trono de gloria que va a provocar en nosotros un perenne gozo.

II Crónicas 20:27 “Y todo Judá y los de Jerusalén, y Josafat a la cabeza de ellos, volvieron para regresar a Jerusalén gozosos, porque Jehová les había dado gozo librándolos de sus enemigos.”

Muchos dicen: “Yo no tengo enemigos”, pero es porque no entiendes al Espíritu Santo. El que te está esperando afuera para provocarte a pecado ese es un enemigo, uno mandado por Satanás. El que te hace desviar de tu trabajo o de tu escuela a tu casa para que entres en una taberna o un bar, o con convicciones de otro tipo de tribu, o de formación de jóvenes, o de adulterio o de otro tipo de pecado, ahí tú tienes enemigos vestidos de amigos. ¿Cuántos amigos te tocan a la puerta que son verdaderos amigos y cuántos te tocan a la puerta que no son amigos? Debemos de tener mucho cuidado con los que son amigos y con los que son enemigos, porque el gozo del Señor es nuestra fortaleza.

Cuando tú recibes una bendición de Dios, tú recibes gozo; cuando tú recibes una liberación de Dios, tú recibes gozo; cuando recibes un mensaje direccional del Espíritu Santo en tu vida, tú recibes gozo.

Esdras 6:22 “Y celebraron con regocijo la fiesta solemne de los panes sin levadura siete días, por cuanto Jehová los había alegrado, y había vuelto el corazón del rey de Asiria hacia ellos, para fortalecer sus manos en la obra de la casa de Dios, del Dios de Israel.” La soberanía de Dios es tremenda y Dios a este pueblo le dio gozo espiritual. Hay gozo carnal y hay gozo espiritual. El gozo carnal está cuando nos regalan algo; es cuando tenemos mucho gozo porque nos regalaron un carro, una casa, una joya, un excelente libro, un viaje, etc. Pero el gozo del Espíritu es otro gozo a un nivel más alto; el gozo del Espíritu es cuando nosotros nos refrescamos espiritualmente en la presencia de Dios.

Cuando los demonios entran sobre el pueblo de Dios, sobre la casa de cualquier siervo (porque pueden haber anatemas dentro de nuestras casas) van a quitarte la bendición de tu hogar. El que roba, el que trae droga, el que estafa, el que promueve la estafa, todo esto trae maldición, y no trae bendición ni prosperidad a tu era. Hay que tener mucho cuidado con lo que hacemos. Tú no puedes comprar una bendición, Dios es mucho más poderoso que toda la compra que tu puedas hacer.

Hay que practicar lo que oímos, hay que practicar lo que creemos, hay que practicar lo que somos. El verdadero cristiano tiene una presencia de cristiano. El verdadero cristiano no se tiene que vestir de una manera que no le agrada al Espíritu Santo. El gozo del Espíritu viene porque Dios es soberano y Dios, según la necesidad de su pueblo, entra con su misericordia a obrar en los corazones secos y vacíos, porque a Dios no le importa lo externo, a Dios le importa lo interno, porque cuando trabaja en lo interno, lo externo se hace elegante, fino, adaptable, maravilloso, santo y próspero.

Nehemías 12: 43 “Y sacrificaron aquel día numerosas víctimas, y se regocijaron, porque Dios  los había recreado con grande contentamiento; se alegraron también las mujeres y los niños; y el alborozo de Jerusalén fue oído desde lejos.”

Tenemos regocijo, alegría y alborozo. Regocijo es cuando tú pasas del gozo al regocijo. No puede haber regocijo si no hay primero gozo. Dicen las Escrituras: “Regocijaos en el Señor siempre, os digo regocijaos”, o sea “Sed felices en Jesús siempre, os digo sed felices”.

Cuando entra en nosotros el gozo de la presencia de nuestro Señor, nos viene un regocijo, pero primero entró el gozo, y cuando está el gozo y experimentamos el regocijo son niveles de felicidad que el hombre de Dios no entiende, son niveles de felicidad que no se asimilan porque no hay crecimiento espiritual. Si hay crecimiento espiritual se recibe el gozo, si hay crecimiento espiritual se recibe el regocijo. Tú puedes ser cristiano y ser muy carnal, tan carnal que todo lo del mundo te gusta menos las cosas de Dios, y vas a la iglesia pero solo entras y sales, no te gusta, tienes toda la forma de un mundano, menos la forma de un cristiano, no puedes nunca recibir el gozo porque tú entras y sales como un ciudadano no como un cristiano.

A la vez que tú eres un cristiano y amas la obra del Espíritu y recibes el gozo, te viene un regocijo especial de felicidad interna, superior al gozo, y que puede permanecer hasta un día, porque el gozo y el regocijo no permanecen mucho tiempo, así como la presencia de Dios tampoco permanece mucho tiempo.

Sin embargo, cuando ya tú tienes ese regocijo tú estás alegre, te puedes alegrar con los santos, cualquier cosa que pasa en la iglesia y que sea de bendición te alegra, porque ya tú has caminado en el nivel del gozo, en el nivel del regocijo y ahora sabes alegrarte. Muchas personas mueren sin nunca haber conocido el sentimiento de la alegría.

Aún cuando nace un hijo, muchos padres indolentes del hecho natural de que pudo procrear un hijo y ha venido a la tierra, al mundo, a la nación donde tú te desenvuelves, una criatura. Quizás la madre tenga alegría o regocijo después que ha dado a luz, pero muchos padres permanecen alejados de esta gran bendición, y aquí los hogares se tornan faltos de amor por no haberse regocijado cuando ese hijo llegó a este mundo. Cuando tú te regocijas, cuando tú te gozas, cuando se alegra en ti el espíritu de bendición que tú recibes hay en tu casa “alborozo”. Alborozo es un sentimiento mayor que la alegría, hay ruido de alegría.

Cuando uno de nuestros hijos cumple años y se le organiza una fiesta cristiana, que esto es lo que puedo hablar porque es lo que conozco, primero hay alegría y después alborozo. Se oye el ruido de la alegría, de los niños jugando, de los regalos, de la felicidad que proporciona un alborozo.

Pero ¿qué pasa? Que hoy se están creando familias tan secas y tan vacías del espíritu de alegría y de alborozo por falta de santidad. La música que los jóvenes de ahora tienen en sus carros no concuerdan con la santidad ni con la bendición de Dios, nadie tiene que imitar la música del mundo para estar en la presencia de Dios. La presencia de Dios es santa y te puedo asegurar que la música que tú vas a oír en la eternidad es inefable, nunca comparada con la que estamos oyendo hoy en nuestros días.

Job 8:21 “Aún llenará tu boca de risa, y tus labios de júbilo.”  Quiere decir que primero estuvo en el corazón el gozo para que nuestra boca se llene de risa. Cuando nos reímos es porque hay júbilo en el corazón. Muchas veces nosotros teniendo tantos motivos para tener júbilo pasamos por alto el momento del gozo, o de la alegría, o del alborozo y del júbilo y simplemente mostramos una mueca, una forma sin expresión de alegría y gozo.

Es ahí donde el Señor se mueve sobre nuestras vidas, porque a veces nos da las posiciones de la vida para movernos en gozo y no lo disfrutamos, solamente estamos pendientes a las posiciones mundanas, a los quehaceres cotidianos, no nos detenemos un momento para gozarnos con los que se gozan. Estamos tan apurados que no podemos ni reírnos con los que se ríen.

Sin embargo, el cristiano liberado, el que tiene santidad, el que lee la Palabra, el que se goza con el mensaje, el diezmador, el cristiano fiel, siempre tiene una sonrisa aunque tenga problemas, siempre tiene un espíritu de paz aunque tenga problemas.

Es muy importante que la juventud de este tiempo aprenda a gozarse con la música cristiana que presenta la iglesia de Jesucristo en este siglo. No estoy hablando ni de reguetón, ni de rap, yo no tengo que traer esa música a la iglesia, nosotros tenemos música de adoradores, de alabanzas santas. No tenemos que imitar la música de afuera para traer gente a la iglesia, lo que sí tengo que hacer es predicar el evangelio completo de Jesucristo para que el pueblo se convenza que hay un mundo mejor que el que estás viviendo hoy. Los verdaderos prósperos somos los siervos de Jesucristo que predicamos la Palabra con gozo, con fe y con santidad. Aún para enfrentarnos a problemas somos prósperos, se nos oye, Dios nos abre las puertas, cancelamos y reprendemos todo lo que no puede venir sobre nosotros.

El gozo de los cristianos no es la fiesta, no es el gozo del mundo, no son las drogas, la pornografía, ¡NO! el gozo de los fieles en Cristo es muy diferente porque Dios no es un Dios de tristeza, no es un espíritu amargado que un día nos va a recibir; nos va a recibir un Dios de gozo inefable. Cuando tú estés entrando a la eternidad hay una santidad y un gozo inefable. No tendrás un cuerpo carnal sino espiritual que no se enferma, tendrás un cuerpo espiritual joven; nuestro Dios es joven y Creador, toda la eternidad es joven, llena de gozo, de felicidad y de paz. Te vas a encontrar a un Dios feliz, sonriente, amoroso, lleno de vitalidad y fuerza eterna que tiene un plan con su Hijo para un milenio, porque la vida no termina en la eternidad, Dios tiene planes aún para su eternidad, que no es nuestra eternidad, nosotros somos herederos de la eternidad de Dios.

Salmo 9:2 “Me alegraré y me regocijaré en ti; cantaré a tu nombre, oh Altísimo.”

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