COMO DEBEMOS DE SERVIR A DIOS

I. SERVIRLE A DIOS EN LA VERDAD

Si le preguntáramos a cada miembro, a cada líder cómo debemos de servir a Dios cada uno tiene su manera de servir a Dios; cada uno se cree muy confortable de que está sirviendo a Dios; sin embargo en nuestro ágape hay manchas. Una de las cosas que más le agrada a Dios es con el espíritu de la verdad, y aquí es donde se embroma la iglesia porque no todos tenemos la verdad, no todos tenemos los conceptos de Dios dentro de nosotros y nuestra mente no es una mente sincera ante Dios. Hay muchos niveles de engaño. Prometer y no cumplir, falsear una verdad.

Josué 24:14 “Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová.”

No hay nada más grande que Dios quiera derrotar y es “tu religiosidad”. Hay reformas religiosas que el Espíritu Santo quiere hacer y tú, por tu religiosidad de donde has venido, no te lo permite. ¿Conoces la integridad o estás jugando con una doble personalidad? En la iglesia somos cristianos y afuera somos mundanos.

La integridad es cuando en realidad nosotros hemos dejado asentar los estatutos y decretos de Dios en nuestros corazones. Yo, una vez mas no me voy a dejar llevar por petición de nadie, estoy bien centrada en que cuando no creo que algo deba de hacer, no lo voy a hacer, porque no todo mundo es íntegro delante de Dios.

El amor filial maneja muchos intereses, el amor paternal maneja muchos intereses y el amor entre hermanos maneja muchos intereses. Cuando los intereses nos manejan perdemos la integridad. La integridad se establece cuando Dios está primero que todo el manejo de amores filiales que nos puedan rodear, aún de hijos. Cuando tú perseveras en la fe y buscas la verdad, los hijos no te pueden manejar, los intereses del matrimonio no te manejan, los intereses económicos no te manejan. “...y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová.”  Sinceridad, temor de Jehová e integridad. Cuando usted tiene una fe íntegra usted no traiciona, usted se aparta; cuando usted tiene una fe íntegra usted no habla mal de nadie, usted siempre ve una cualidad en un hermano. Cristo no esperó que Judas fuera y se matara, Cristo le dejó la sentencia al Padre, no la usó El; Judas no pudo vivir con su remordimiento cuando él reconoció verdaderamente que por treinta piezas había vendido al Hijo de Dios, porque él comió del mismo plato del Nazareno.

II. LA VERDAD EN EL ESPIRITU

Hay dos niveles de verdad: La verdad de la letra, la verdad teológica, la verdad de la carne, de la ley, pero está la verdad del Espíritu y ¿cuál es esa verdad? Esa verdad es la que te ilustra, esa verdad es la que tú disciernes con mente espiritual lo bueno y lo malo y te evita caer en lo malo; como si un trago de bebida en un lugar va a dañar a otro, usted no lo tome, sufra la vergüenza de decir no. Es mejor la vergüenza del mundo que la vergüenza del Espíritu. Cuando usted enfrenta en su hogar que usted en su refrigerador no guarda bebida alcohólica, aunque tenga un esposo alcohólico, usted está enfrentándose a una verdad espiritual.Los científicos afirman que por una copa, o por una botella de cerveza nadie es borracho, pero lo espiritual afirma que por una copa o una botella de cerveza se comienza un borracho porque probó la tentación, probó su maldición, probó lo que lo iba a hacer padecer y caer.

Romanos 1:9 “Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones,”  Un siervo de Dios aplica su vida a las cosas de la verdad espiritual. Usted no puede enamorarse de algo que no conoce; para usted tener pasión por Cristo usted tiene que conocerlo, y Cristo es Espíritu, vino en la carne, pero es Espíritu y si usted no le busca usted no lo va a hallar como El quiere que usted lo halle, usted tiene que hallarlo en Espíritu y en verdad.

Filipenses 3:3 “Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.”  ¿Cuántas veces nos traiciona la carne, cuántas veces tú tienes un deseo de amar a alguien o de alguien que te ame y no es lo mejor de la vida lo que tú has querido? ¿Cuándo tú lo conoces? Después que ha pasado el tiempo y te das cuenta qué error más grave hubieras cometido si hubieras amado, aceptado vivir con alguien tan carnal. Un hombre verdaderamente carnal se prueba en el dinero; el hombre carnal cuando maneja el tesoro de la familia siempre dice: “No tengo”, “no puedo”, “no hay dinero”, entonces la mujer tiene que trabajar, y salir a buscar lo que el hombre no le da a su familia; pero cuando ese hombre se convierte en el espíritu, ese hombre maneja, administra y sabe proporcionar su economía a su tiempo y a cada cosa. Si tú sabes planchar ¿por qué mandas a la tintorería tanta ropa? Si tú sabes cocinar no necesitas buscar una cocinera para que te cocine, tú sabes dejar la comida de la familia adelantada para cuando tú llegues seguir adelante. El Espíritu enseña a nuestro espíritu a trabajar. ¿Cuáles son los mejores trabajadores? Los que trabajamos por el espíritu.

Cuáles son los peores trabajadores? Los que trabajan por la ley y la carne; están mirando constantemente el reloj; están yendo al baño cuantas veces sean posibles para dejar de hacer lo que les pertenece hacer. Son impresionantes las dos siluetas; para hablar de la verdad te tengo que decir que la verdad centrada no entra en tu vida hasta que Cristo no es tu señorío. Cuando Cristo es tu señorío es cuando tú hablas verdad; siempre Dios nos encontrará en alguna mentira; el que es verdaderamente del Espíritu no hay que mandarlo a trabajar, sabe lo que tiene que hacer.

Cuando nosotros queremos agradar a Dios hay otra tercera parte que nos habla de servir en la novedad del Espíritu. O sea que entonces también hay que servir mirando la evolución espiritual en nuestras vidas. ¿Cómo se proyectará esto? ¿Cómo tú puedes vivir en un trayecto de tu vida evolucionando a través del Espíritu?

Romanos 7:6 “Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.” Hombres nuevos, formalismo nuevo en tu vida para servir a Dios. No prometas lo que no tienes, vas a hacer quedar en vergüenza al evangelio; promete lo que tú puedes, pero no prometas y no cumplas. El nuevo humanismo de la vida está centrado en este espíritu.

El que está renovado en el Espíritu dice: “A mí no hay que mandarme a servir.”  ¿Tú quieres saber qué nivel de verdad tú tienes? Cuando la iglesia se prepara a construir o a trabajar algo ¿Tú eres de los que se llaman? O ¿tú eres de los que se termina el servicio y sales corriendo sin importarte, aún siendo un ujier, y que tú sabes que debes de colaborar con los que están recogiendo, con los que están sirviendo?

Yo predico y trabajo pero estoy al tanto de lo que está correcto, yo estoy al tanto de lo que no les interesa, solo les interesa su tiempo, su modo de dormir, su modo de llegar a la casa, los demás que se arregle. Siento decirte que tú no estás preparado para servir a la novedad el Espíritu, tú simplemente lo que estás haciendo es servir por conocimiento pero no por novedad el Espíritu. Por novedad del Espíritu tú te detienes y no te importa tu tiempo, tú recoges, tú sirves.

No hay que destacarse para que nos tomen en cuenta; entre menos te destaques más Dios te tomará en cuenta. Hay algunas vidas que por el trabajo que tienen se ve lo bueno y lo malo que hacen; hay otros que por su trabajo nada mas los jefes saben lo mal que trabaja, porque eso no sale a la luz pública pero sí sale al jefe. Cuando tú trabajas aunque te paguen en novedad del Espíritu tú siempre tienes un tiempo para trabajar de acuerdo a las ordenanzas establecidas en tu trabajo.

La otra parte es que cuando trabajas en novedad de vida hay santidad y hay justicia. Entonces no es fácil que tú puedas tener todo el tiempo santidad y que puedas pedir justicia. La santidad no es el cuerpo, la santidad comienza por la mente, sigue a los ojos, termina en los oídos, y termina al espíritu y sella tu boca. Cuando tú te programas para verlo todo, saberlo todo, oírlo todo, yo no sé cómo te sientes con esos tipos de hermanos en Cristo, yo me siento muy mal porque pierdo la santidad por ese tipo de malicia que existe en muchos cristianos de las iglesias del mundo y en la nuestra. Cuando usted establece la santidad le llega la justicia, porque nadie puede juzgar que en el primer tiempo de la iglesia de nuestro Señor Jesucristo, los apóstoles, la doctrina principal era la santidad y “Sin santidad nadie verá a Dios”  entonces, cuando usted no tiene santidad, cuando usted predica para que lo reconozcan, usted pierde la justicia. Pero cuando usted predica simplemente para salvar almas para Cristo sin importarle mas nada que eso, espere su justicia de lo alto, El abre camino a los justos. Hay que tener mucho cuidado con lo que uno hace en el nombre de Jesús. Cuando usted pierde la santidad, usted pierde la justicia y hay un momento en su vida que usted va a necesitar la justicia de Dios y cuando usted clame, usted no la puede tener porque perdió la justicia ¿Por qué? Porque faltó a la santidad.

Lucas 1:74-75 “...que, librados de nuestros enemigos, sin temor le serviríamos en santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.”  La integridad, la seguridad de a quien usted sirve. Cuando usted tiene integridad usted tiene conocimiento a quien sirve; cuando usted tiene conocimiento su pecado es peor que el que no tiene conocimiento, porque usted sabe hacer lo bueno y no lo hace. Cuando el Señor se refiere a esta santidad y que entra en justicia, usted se burló de  la santidad, por tanto le prolonga la justicia; pero cuando tú mantienes la santidad de la obra y aunque ves cosas malas sabes orar por las buenas tú eres una persona íntegra; cuando de tu boca no sale a la luz el pecado de un hermano sino  ves que es un hombre, una mujer servicial, usted sella su boca y el día que usted clame por justicia hay un ángel de justicia que está esperando por usted porque su nombre está escrito en el cielo para hacerte justicia.

III. DEBEMOS DE SERVIR A DIOS CON LIMPIA CONCIENCIA

¿Cómo te sientes cuando no perdonas a un hermano? ¿Cómo te sientes dentro de la iglesia si hay dos o tres hermanos que tú has ofendido? Y vienes y tomas la comunión. ¿Qué se te congela dentro de ti? La conciencia, ya no te funciona, es como un carburador que se apaga, cogió mucho tizne y ya no trabaja; no hay conciencia, la conciencia es un alarma dentro de ti y te hace decir: “andas mal”, pero cuando tú no tienes conciencia tú sigues pecando y pecando y pecando, y cuando no está la alarma usted cree que todo está muy bien, pero cuando está la alarma usted va a su cuarto, conversa con el Señor, se limpia su conciencia con la sangre de Cristo, se arrepiente t luego viene y abraza a su hermano, pero debemos de servir a Dios con limpia conciencia.

Amén.

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