| La resignación no es de Satanás, la resignación es mandada por Cristo, porque Cristo mismo fue el primero que tuvo que resignarse con su misión, y lo veremos en el disertar de esta reflexión.
Te preguntas: ¿Tengo que resignarme a ser pobre? Si no luchas por superarte tienes que resignarte a ser pobre. ¿Tengo que resignarme a tener una casita con dos cuartos, cuando yo tenía una más grande? Te diré que eso es un reto tuyo. ¿Tengo que seguir con este carro viejo hasta que se me funda? Ese es un problema tuyo también.
Hay resignaciones que tú las puedes evaluar de la manera que tú quieras vivir. No quieres tener un carro viejo, tienes que trabajar, no lo puedes robar, hay que trabajar. ¿Tienes el carro del año?, tienes que mantenerlo. No te puedes sentar, tienes que seguir trabajando.
¿Quieres una familia cristiana? Tienes que llevarlo a tus rodillas, no puedes estar como están las demás familias en los parques, en las playas, en los deportes, tienes que llevarlo a las rodillas y después todo vendrá por añadidura.
¿No sabes Biblia y tienes problemas de conocimiento en la obra? Busca a Dios, no te resignes, Dios es el manantial de conocimiento. ¿No estás preparado para un matrimonio? No te resignes, para eso están los ayunos, las rodillas, la oración, la Escuela Dominical, las entrevistas pastorales, para buscar la guianza y la dirección de Dios.
Salmo 37:7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades. No te inquietes. Hay algunas áreas en que tenemos que resignarnos porque tenemos que esperar en Dios. Hay muchas personas que quieren algo, aún dentro del seno de la iglesia. Lo quieren a su manera, lo quieren ya, y nosotros no podemos hacerlo a nuestra manera porque la iglesia es una doctrina de Dios y tenemos que contar con El para poderlo hacer a la manera de Dios, no a la nuestra.
Eclesiastés 7:9-14 No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios. Nunca digas: ¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría. Buena es la ciencia con herencia, y provechosa para los que ven el sol. Porque escudo es la ciencia, y escudo es el dinero; mas la sabiduría excede, en que da vida a sus poseedores. Mira la obra de Dios; porque ¿quién podrá enderezar loo que él torció? En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él.
Resignación es encontrarte con Dios y saber que lo que él aprueba tú no lo puedes revocar. Que lo que él quita cuando te lleva un hijo, un familiar; cuando sucede algo que tú no puedes remediar, cuando tienes en tu familia un enfermo de muerte y tú oras, ayunas, no puedes revocarlo. Cuántas veces hemos sentido la barrera de Dios cuando oramos por esos enfermos y seguimos; somos duros de cerviz, no nos resignamos, y después miramos con dolor que por esas vidas por las cuales oramos y que están en salud se apartaron del camino.
¿Qué hacer? Pedirle igual que le lloré la salud, el perdón, porque debí de aceptar cuando el Señor se lo tenía que llevar. A veces es mejor resignarnos a no tener lo que creemos bueno, y esperar lo bueno de Dios.
Lamentaciones 3:26 Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová. No te apartes de esta palabra porque muchas veces nos preguntamos por qué algún ser amado no es salvo. Debemos de esperar, no caigamos en el foso de la tentación y después nos lamentemos.
Cristo fue el modelo de la resignación. Cuando El estaba gozoso y feliz al lado del Padre, tuvo que resignarse a venir en forma de Dios al vientre de una mujer. Tuvo que vivir en carne, después que El estaba viviendo en espíritu, con el Padre, y con el Espíritu tuvo que venir. Tuvo que resignarse porque de los Tres, alguien tenía que hacerlo y Dios escogió a su Unigénito. Cristo es el primero que nos da mandamiento de resignación.
A Dios no le gusta cuando tú no te resignas por algo que tú no tienes. Resígnate y dile: Señor, gracias porque lo que yo tengo está en tu voluntad.
El libro de Eclesiastés nos habla de que hay un tiempo de reír, tiempo del llorar, tiempo de gemir, tiempo de gozo, tiempo de libertad, tiempo de esclavitud. La Biblia no se contradice; la Biblia es la expansión de Dios a todo lo ancho y a todo lo largo de la vida del ser humano.
II. CRISTO FUE EL MODELO DE LA RESIGNACION
Mateo 26: 39,42 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. (v.42) Otra vez fue, y oró por segunda vez diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.
El ya sabía que era a él a quien le tocaba pasar esa prueba, entonces entró a la voluntad. ¿Quiénes somos nosotros para no resignarnos cuando nos toque una prueba o una decisión?
Marcos 14:36 Y decía: Abba , Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú. Había un gemido del Hijo del Padre, pero no tuvo más remedio que aceptar la voluntad del Padre.
Lucas 22:42 ...diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Lucas, al escudriñar los libros, acortó la expresión de Jesús; Marcos la amplió. Ahora veamos cómo Juan recibió la oración del Maestro en su resignación de entrega.
Juan 12:27 Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. Juan lo mira como Cristo lo hizo. Posiblemente el que estaba más alerta era Juan, por eso Dios lo puso en la Isla de Patmos, porque ahí le iba a revelar. Cuando estás en una prueba que no te resignas ¿tu alma no está turbada? Cuando te resignas eso le agrada a Dios.
II. LA RESIGNACION DEBE MANIFESTARSE
Cuando Job estaba sufriendo todo el oprobio de la humanidad, familia, hijos y esposa, en ningún momento condenó a Dios; él siempre lo glorificó y aceptaba su prueba. Aún cuando su esposa se llegó a burlar de él y lo tentó para que renegara de Dios, Job tuvo palabras de alabanza. Yo se que mi Redentor vive (Job. 19:25) Job le estaba diciendo: Toda mi fuerza y mi esperanza está en el que vive.
Cuando hay una separación por cualquier área y tienes que dejar lo que amas, te resignas y se lo ofreces al Señor diciéndole: Te ofrezco mi sacrificio de renuncia. Cuando pasan los años y puedes ver todas las cosas transparentes, tú pue
Puedes glorificar a Dios porque le ofreciste algo voluntariamente. Esa resignación le agrada a Dios porque estás tomando a Jesucristo como el centro de tu vida.
No puedes decir yo amo la vida si no amas la obra de Cristo. Debes decir yo amo la vida porque Cristo es mi vida y vida eterna, no transitoria. Tiene que haber un punto transitorio para llegar a la vida eterna, y el punto transitorio lo declaró El en la cruz del calvario con su muerte, y cuando El murió, que renunció a sí mismo, El dijo: consumado es; consumó la resignación de la obra que estaba mirada para El. Dios quiso que El muriera para que nosotros viviéramos.
¿Cómo podemos resignarnos? Cuando tenemos sumisión de someternos a la voluntad de Cristo. Si entiendes palabra como voz de Dios, y te sometes a la voluntad de Dios de que hay un tiempo que tienes que caminar como estás.
Si miras tu vida atrás, cuántas cosas no quisieras cargar, no quisieras caminar ese camino. ¿Cómo lo pudieras borrar? No puedes, porque en ese camino que dejaste atrás hay seres vivos, tu marido, tu mujer, hay dañados por tu vida, hay pecado en tu vida, hay quien está detrás de la piedra, como el malhechor, esperando a que tú salgas al camino para señalarte.
I Samuel 3:18 Y Samuel se lo manifestó todo, sin encubrirle nada. Entonces él dijo: Jehová es: haga lo que bien le pareciere. Ahí Samuel tuvo resignación; entró en la voluntad. Esa es una manera de resignarse y es la mejor manera.
No hay nada que entorpezca más que los empleos que no están en la voluntad de Dios. Nos empeñamos en trabajar en algo que no es para nosotros y estamos interrumpiendo la bendición de Dios. te toca pasar por ciertas pruebas hasta que dices: Tu voluntad, Señor y estuviste un tiempo sin trabajo, por la terquedad de no resignarte a entrar a la voluntad de Dios.
II Samuel 15:26 Y si dijere: No me complazco en ti; aquí estoy, haga de mí lo que bien le pareciere. ¿Cuándo nos resignamos? A veces nos resignamos cuando los golpes son muy seguidos. Si no nos resignamos perecemos.
III. SUMISION DE LA SABIDURIA DE DIOS
No todo el mundo tiene la resignación de entrar a las aguas profundas del Espíritu. Oírle a El y entrar a esa voluntad ¿Quién te va a entender?
Cuando entraste a las aguas profundas de la voluntad de Dios y te dio la sabiduría a seguir y te dijo que era para el oeste y todo el mundo va para el norte ¿Cómo hacer entender que esa no es la voluntad de Dios? Es entonces cuando Dios usa las profecías.
Isaías 45:9 ¡Ay del que pleitea con su Hacedor! ¡el tiesto con los tiestos de la tierra! ¿Dirá el barro al que lo labra: ¿Qué haces?; o tu obra: ¿No tiene manos?
Esto es la presunción cuando el hombre se cree que todo lo sabe, que todo lo tiene en sus manos y que todo lo maneja.
Tenemos que resignarnos que para vivir eternamente tenemos que dejar algo aquí en la tierra, teniendo que dejar este cuerpo inmundo, pero limpio y liberado por la sangre del que se resignó ante Dios a tomar su voluntad y hacerla suya.
Amén.
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