I. LA MISERICORDIA EXTENSIVA DE DIOS
No podemos tener deleite si no amamos a Dios. No podemos buscarlo si no lo amamos. No podemos sentirlo si no tenemos seguridad de que cuando vienes a la iglesia por una causa, bien sea por una petición o porque necesitas fortaleza o porque necesitas la protección de El.
El conoce por qué tu te mueves cuando vienes a la iglesia. Debemos de estar ciertos que El conoce por qué los jueves y los sábados nos movemos a este lugar en una forma tan especial. No en los servicios del domingo y en el servicio de milagros de los jueves, sino de jueves y sábados cuando dejamos los quehaceres del hogar y venimos a la fuente de la búsqueda. Es donde nosotros tenemos que entender que tenemos que buscar la misericordia extensiva de Dios.
Hemos tenido la misericordia de Dios hasta aquí, pero cuando lleguen los problemas tenemos que saber que debemos de seguir buscando para que se extienda la misericordia de Dios, y ya en esta latitud te vas a dar cuenta que tienes que seguir buscando más de esa misericordia de Dios.
Sucesivamente se va ampliando el círculo de la misericordia de Dios y llega un momento en que todo lo que tu pidas es hecho, porque se extendieron los brazos de Dios para darte misericordia. Por eso no podemos decaer aunque las pruebas sean bravas, no podemos decaer.
Sabemos en quién hemos creído, y los ojos, como el corazón, expresan el amor. A veces expresan ira y eso lo condena Dios, nuestros ojos tienen que expresar amor.
II. TODOS PODEMOS LLEGAR A ALCANZAR LA MISERICORDIA DE DIOS
Nunca creas que no eres merecedor; nunca creas que no puedes llegar a alcanzarla, todos podemos llegar a alcanzar la misericordia de Dios.
No importa la lucha brava a la que nos sometamos, lo que importa es que tú sabes a la fuente a donde vas a buscar de Dios, tú sabes dónde está la fuente.
Nosotros hemos aprendido a buscar de la fuente; sabemos orar, no comenzamos "en seco", comenzamos a ser guiados por la Palabra.
Ya entendimos que Dios da su misericordia de acuerdo a lo que tú quieras recibir de El, pero que es extensible y no se acorta. Nosotros somos los que acortamos la misericordia de Dios, pero El no la acorta.
Nosotros llegamos contritos, humillados, llenos de pecados, nos arrepentimos y ahí El fluye. Es mejor perdonar que ser perdonados; es mejor tener misericordia de Dios en nuestros buenos caminos que no tener misericordia de Dios en nuestros malos caminos, porque por nuestros malos caminos El va a recoger un día la soga que nos ha dado y ahí es donde entonces nosotros podremos ver los frutos.
Exodo 20:6 "...y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos."
Entonces la misericordia tiene un precio y esa es una sabiduría profunda. La misericordia de Dios es extensiva para todos los que guardan sus mandamientos.
Deuteronomio 7:9 "Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones."
Hay que creer y confiar que todas nuestras generaciones serán de Dios, estén donde estén. Todo lo que tocó tu mano es de Dios. Que está en prueba ¿y quién no está en prueba? Pero la prueba es para salvarlos. Yo prefiero las pruebas ahora que no después.
III. EL QUE AMA A DIOS TENDRA LA PROTECCION Y LA SALVACION DE DIOS
Salmo 91:14 "Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre."
Tengo más victoria cuando tengo la prueba presente. Cuando se te presenta la guerra después que hayas pasado una victoria, hay peligro, puedes perder la victoria; pero cuando se te presenta la guerra ahora alaba al Señor y dale gracias porque El es el que está frente a la prueba y su misericordia nunca te faltará.
Donde estemos, cárceles, lugares tétricos de este mundo, calles infestadas por sida, por pecado, aguas contaminadas, la protección de Dios estará ahí. El enemigo no quiere que progresemos. Cuando somos atacados en cualquier área de la vida del hogar tenemos que pedir la protección.
Salmo 97:14 "Los que amáis a Jehová aborreced el mal; el guarda las almas de sus santos; de mano de los impíos los libra."
IV. EL QUE AMA A DIOS TIENE VIDA Y REINO ETERNO
Los que amamos a Dios tenemos vida porque nunca moriremos, somos trasladados de un monte a otro monte; de un reino a otro reino. Por muchas situaciones que tengamos somos vencedores, simplemente hay que creer. La fe es lo más sencillo que hay; la fe no hay que pensarla, no tiene lógica. La fe es del Espíritu, es un don espiritual y ese don hay que creerlo, hay que desarrollarlo como se desarrolla el cuerpo. La misericordia de Dios es extensible de acuerdo al amor que tú le profesas a El.
Nosotros venimos a la casa de Dios para conseguir el alimento espiritual que necesitamos para no perder el gozo, la estabilidad, las bendiciones, para reprender el pecado, para reprender todo lo oculto que hay en los corazones. No hay que ser inteligente para conocer a Dios, solo basta un corazón para conocerlo. No hay que tener un grado de sensatez para entenderlo, simplemente hay que desearlo.
Isaías 56:6-7 "Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto, yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos."
El que no ore en la tierra, qué mal se va a sentir en los cielos, no podrá entrar porque ahí es casa de oración para todos los pueblos.
Salmo 69:36 "La descendencia de sus siervos la heredará, y los que aman su nombre habitarán en ella." Esta es una herencia "millonaria". Cuando sientas que te va mal en el trabajo, apela a la protección de Dios. No tenemos porque no sabemos pedir. Apela a la justicia de Dios, pídele protección contra los impíos y El realizará lo que el hombre no puede.
Santiago 1:12 "Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman." Dios nos está dando extensiones de su misericordia y nosotros no la vemos. Tú puedes fallar en muchas cosas, pero cuando hay mas hijos tienes que estar alerta para que los demás no caigan donde cayó el primero o donde cayó el último.
Romanos 8:28 "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados." Hoy hemos tenido la excelsitud de la presencia de Dios, Sin santidad nadie verá a Dios y ¿cómo entramos en santidad? Reconociendo nuestros pecados, reconociendo que él nos perdona, dándole gracias. Es un gozo inefable conocer las maravillas de Dios.
Amén.
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