I. LOS TERMINOS DE SU CREACION
La naturaleza fue diseñada en una exactitud de tiempo. ¿Cómo el hombre no ha podido medir la exactitud del tiempo de Dios en la creación? Ni aún puede descubrir por qué existe en la atmósfera el viento. Saben que existe porque lo sentimos todos, pero nadie puede decir: veo el viento. Sabemos que hay viento cuando vemos las hojas de los árboles moverse. Apenas nos damos cuenta que hay oxígeno en la atmósfera por el viento y vivimos, no tenemos que pagar por ese oxígeno, pero hay un Padre que pagó el precio por el oxígeno que respiramos.
Hablar de la bondad de Dios es hablar de los términos de su creación. Cómo El diseña y da terminación a cada obra. Qué importante somos nosotros para Dios. Nuestros padres nos crean, pero El nos diseña; nuestros padres nos educan, pero El termina de educarnos; nuestros padres nos encaminan, pero El nos conduce a un mejor camino; nuestros padres nos enseñan, pero El es el Padre de toda enseñanza. Qué bondad más grande de Dios.
Exodo 33:19 Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia y seré clemente para con el que seré clemente.
Aquí hay un deseo espiritual de Dios de ser clemente a pesar de nuestros pecados. La gloria de Dios nosotros la podemos ver en su amor para con nosotros y nuestros hijos. Fuera de los niveles espirituales Dios sigue amándonos, Dios sigue teniendo misericordia. Aún cuando nuestra ceguera no nos permite ver mas que la luz del día, El sigue guardándonos, El sigue cuidándonos, el sigue fortaleciéndonos.
Cuando somos niños podemos ver solamente lo bueno; cuando somos jóvenes ya vemos lo malo y a veces nos gusta mirar más lo malo que lo bueno, miramos más lo malo de nuestros padres que lo bueno, y aunque todos somos pecadores tenemos que aprender a mirar lo bueno de ellos, tenemos que aprender a ser agradecidos porque esos son nuestros padres, aunque no nos guste como piensen, esos son nuestros padres.
Hay una enseñanza correcta, nosotros tenemos que aprender de la enseñanza bíblica para poder apreciar la bondad de Dios, aún en sufrimiento, aún en luto.
Salmo 25:8 Bueno y recto es Jehová; por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.
El ve todo lo malo nuestro, pero aún pecadores, nos enseña el camino porque no quiere que sigamos el camino de los malos. Nunca juzguemos de una manera total, porque Dios no juzga total.
Salmo 100:5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.
Cuidémonos de faltar a la bondad de nuestras generaciones. No porque estén en pecado tenemos que separarnos, porque la Biblia nos habla de la bondad de Dios, que El aborrece al pecado pero ama al pecador.
La misericordia del Señor es para siempre, no tiene término. Nunca digas: yo no perdonaría a tal persona porque la misericordia de Dios aún nos falta por conocer; la bondad de Dios aún nos falta por estimarla, la conocemos, pero no la estimamos.
¿Quién nos alberga? ¿Quién nos perdona nuestras deudas? Porque, ¿cuántas deudas otros hermanos nos han perdonado? ¿Cuánto pecado nos han perdonado? Cuántas faltas de la palabra gracias no hemos pronunciado cuando tantas veces nos hemos retirado de un lugar habiendo sido bendecidos y nos olvidamos de darle gracias a Dios porque tuvo la bondad de encaminarnos a bendición a esos lugares.
El Señor nos dice que no es sabio pensar que el tiempo pasado fue mejor que el presente. El Señor no estima eso como tal; el Señor quiere que estimemos que el tiempo presente es mejor que todo pasado. Mirar atrás es retroceder a la vida del presente, y la vida del presente nos llama a entrar a la vida del futuro. Es por eso que es tan importante entrar a la misericordia de Dios.
¿Cómo yo puedo entrar a la misericordia de Dios? Siendo fiel a El. Ese es un punto de misericordia.
Salmo 119:68 Bueno eres tú, y bienhechor; enséñame tus estatutos.
La perfección de Dios en su diseño es su misericordia. ¿Cuántos padres aborrecen a sus hijos cuando caen en pecado? Dios no nos llama a eso, Dios nos llama a su misericordia, a perdonar, a ayudar, a levantar, a ayunar, a vigilar, a romper muros.
Yo no puedo aceptar a ningún hijo que juzgue a sus padres, porque el hijo todavía está en pañales y yo no sé el día de mañana lo que va a hacer.
Hay muchos jóvenes que se dan gusto criticando la falta de sus madres. Yo quisiera verlos ya con hijos para ver que hubieran hecho ellos. Ver si ellos hubieran podido levantar el hogar y traer comida cuando falta el padre a la casa.
II. EL SOLO ES BUENO
Si nosotros nos midiéramos, viéramos que ninguno de nosotros somos buenos. Hemos pensado mal de otros; hemos calumniado a otros; hemos robado lo que a otros les pertenece; hemos hecho cosas que no nos pertenece hacer, por lo tanto no hay uno solo bueno, BUENO SOLO ES DIOS.
Hablar de la bondad de Dios es hablar de todo esto. Para exaltar la bondad hay que exaltar lo malo de nosotros para ver la bondad de Dios en todos los términos, y la Biblia está llena de exaltación por la bondad de Dios.
Marcos 10:18 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios.
El pecado es universal; todos pecamos, todos llevamos el camino al pecado. Estamos confeccionados para hacer lo bueno pero no lo hacemos. Fuimos creados a imagen de Dios, pero alguien robó la bondad de Dios en el edén, y el pecado se enseñoreó del hombre; tuvo que venir Jesucristo a liberarnos en la cruz del madero de ese pecado original, pero quedaron las huellas del pecado en el hombre legendario, y aún nosotros tenemos que seguir reprendiendo el pecado de nuestras generaciones, ya conociendo a Jesucristo, ya viviendo el evangelio, tenemos que seguir reprendiendo en nosotros la miseria de nuestros pecados para poder recibir la bondad de Dios. Miramos erradamente, hablamos erradamente, estamos llenos de concupiscencias, pero con todo eso, Dios es suficientemente bueno para perdonar el pecado del hombre y hacernos una criatura nueva a través de la sangre de Jesucristo. Si nos arrepentimos Dios nos perdona a través de su Hijo unigénito, Jesucristo. Por eso podemos decir: Dios es bueno.
Lucas 18:19 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios. Lucas lo confirma textualmente.
III. LA BONDAD DE DIOS ES ETERNA
Si la misericordia de Dios está para los hijos de nuestros hijos, entonces nosotros podemos pensar que la bondad de Dios es eterna. ¡Qué tremendo Dios tenemos! Por eso cuando los padres o los hijos no se perdonan sus ofensas unos a otros, Dios se entristece porque no le conocemos, estamos dando muestras de no conocer al Padre de la misericordia y la bondad de El es eterna, no es para ahora ni para el presente siglo, es para todos los siglos, para toda la eternidad.
Salmo 52:8 Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre.
No tengo trabajo, salgo a buscarlo, pero voy a la casa de Dios, a pedir dirección, a pedir guía porque la bondad de Dios está conmigo, por tanto El me va a resolver mi necesidad de trabajo. Estoy enlutado, voy a la casa de Dios, porque la eternidad de la vida le pertenece a Dios. Estoy en preocupación, vamos a descansar en Dios, porque la eternidad de su misericordia está en El.
Salmo 89:2 Porque dije: Para siempre será edificada misericordia; en los cielos mismos afirmarás tu verdad.
La fidelidad de Dios es incontrolable; por eso nunca digan: Dios no perdona a esa persona, porque si Dios dejó a que su Hijo unigénito viniera al mundo, fue por la bondad de Dios para con nosotros los pecadores, y para que en su eternidad podamos reconocer esta gran verdad de existencia espiritual. Qué maravilloso es poder, un día de nuestra vida, poder ver todo lo que oímos aquí abajo referente a Dios, se hace verdad en la eternidad de Dios. Por eso es que todo cuerpo humano tiene que morir para que viva el cuerpo espiritual que es el que va a reconocer lo eterno espiritual de Dios.
La verdad de Dios no tiene límite. O sea que, puedes morir mañana, pero tú dejas hijos y nietos, y tu sabes que esas misericordias que te siguieron a ti todos los días de tu vida seguirán a los hijos de tus hijos. Que las rodillas que dobles un día determinado en un mes determinado, Dios la cuenta, la mira, la recibe, tiene misericordia de tu llanto, de tu necesidad, de tus tensiones, de tus enfermedades, de tus dolencias.
IV. LA VERDAD DE DIOS ES INMUTABLE
Inmutable quiere decir no hay cambio. O sea que por mucho pecado que el hombre cometa en la tierra, Dios no cambia, El siempre es el mismo. Por mucha maldad, por mucha sangre derramada en la tierra, El no cambia. Sus decisiones y decretos se hicieron una vez eternamente y para siempre.
Isaías 54:10 Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.
El que pactó contigo eternamente no se mueve, permanece para siempre. Tú envejeces, enloqueces, pero el primer pacto que El hizo contigo una vez es fiel, permanece, está allí. Las cosas que no tuviste Dios no las mira como primera categoría, las mira como segunda categoría, porque si tú le pides El te dará las cosas que nunca tuviste y no te la da un padre terrenal, te la da un Padre espiritual que no se inmuta, que permanece fiel, que sus estatutos y decretos son eternamente y para siempre.
V. LA VERDAD DE DIOS ES INMENSA, INCONTABLE, INUMERABLE
¿En qué has visto la bondad de Dios en tu vida? ¿Cómo puedes amar a Dios por la bondad que ha tenido sobre tu vida en restauración? ¿Cuántas veces te ha librado del peligro de la muerte espiritual? ¿Cómo manejas la misericordia de Dios para contigo y los tuyos? ¿Cuántas acciones de gracias das diariamente por la inmensa bondad de Dios porque tienes alimento todos los días, te vistes todos los días, tienes salud para caminar y puedes venir a su Santuario?
Amado hermano, medita en estas preguntas.
Amén.
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