Para entrar en el nacimiento de Jesús tenemos que entrar en un material bíblico. nadie puede hablar de Jesús sin entrar en el material bíblico de la Palabra.
Isaías 11:1-9 "Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Y le hará entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos; sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío. Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura. Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerán paja. Y el niño jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el mar."
Mateo 1:18-25 "El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María cu madre con José, antes que se juntase, se halló que había concebido del Espíritu Santo. José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto aconteció para que se cumpliera lo dicho por el Señor por medio del profeta cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros. Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito, y le puso por nombre JESUS.
En esta narración del nacimiento de Jesús, el punto de vista humano del evangelista Mateo no es María, es José.
Sin embargo, cuando se dramatiza la escena del establo, la luz principal es María y el niño, y a José lo ponen donde hay penumbra, donde hay obscuridad, José no tiene luz.
También tienen más atención los reyes y los cofres con los presentes de oro, incienso y mirra que José.
El objetivo de Mateo en esta narración del nacimiento es que José era un hombre justo; que era un hombre verdaderamente religioso. Debemos de explorar la integridad de esta narración y a la vez la respuesta que encontramos en la narración de Mateo al darle el segundo nivel en el rango de escena pero a la vez tenemos que entender que ese justo hombre en el establo no tenía luz, no brillaba.
¿A cuántos cristianos justos no se les da la suficiente honra y luz que se les debe de dar en la plena labor de la obra de Cristo?
Lucas 2:1-7 "Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba en cinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón."
Lucas le da todo el rango a Jesús. Surge un milagro mediante la participación gloriosa de un ángel llamado Gabriel. Le da a José el sueño; la revelación la proyecta el ángel a José. La intención de José es de abandonar a María, como hombre de la ley judía. José se preguntaba quién había engendrado a María. En aquel entonces no se conocía al Espíritu Santo.
El sueño de José va directo a él. El evangelista Mateo, que es el que habla de la parte humana de José, dice que él era un hombre bueno y no quería infamarla, no quería que se divulgara que ella había cometido pecado.
Según el evangelista Lucas, José recibe el apelativo de David debido a su descendencia del linaje de su familia en Israel.
Lucas está profetizando, con anticipación, que ese que va a nacer, del linaje davídico, de la descendencia mesiánica profética davídica, salvará a su pueblo de sus pecados.
Es aquí donde tenemos la primera cita explícita de que en Jesús se iban a cumplir todas las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento dadas por Isaías, Miqueas.
Isaías 7:14 "Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel."
Aquí tenemos que Lucas está narrando el gran acontecimiento portentoso de la encarnación en Jesús como Hijo de Dios. Se llama encarnación porque a Dios le plació encarnar a su Hijo en un vientre.
Eso no quiere decir que muramos y vamos a encarnar otra vez. Nosotros no podemos encarnar en nuestros hijos, ni en nietos, ni en parientes, ni en nadie. Hay que entender que nuestro espíritu es eterno. Cristo murió por una eternidad no del cuerpo sino del espíritu.
El que es cristiano del evangelio completo no cree en la encarnación del hombre, pero sí en la encarnación de Jesús.
Lucas y Mateo no son explícitos en la referencia de la vida de María.
Mateo explica simplemente que María pertenecía a la casa de la familia de David y que iba con su cónyuge para ser empadronada. El no habla de sus antepasados, ni de dónde procedía. Levemente habla que venía de la descendencia aarónica, como su parienta Elizabeth.
Hay conjeturas de afluencias, de extranjeros, de forasteros, de censo, de alboroto en la ciudad, del mesón que estaba lleno y que solo había lugar en el establo.
En el caso de José podemos aquilatar la integridad de carácter. El era un hombre justo, de carácter bondadoso, con una actitud correcta en momentos difíciles. En momentos de una confrontación moral como la que estaba presentando José fue discreto. En realidad él tenía que ser ese hombre; el ángel no iba a buscar a nadie que no tuviera esas condiciones para que engendrara un vientre a Jesús, y María tuviera un esposo como José.
Sin embargo, en el momento final de tal hecho, hay un momento de vacilación y Dios lo sabía. Es ahí cuando se le revela el ángel Gabriel en sueños, diciéndole: "No dudes".
Hoy traigo yo esa palabra "No dudes". No dudes de las promesas de Dios, no dudes de las profecías de Dios, no dudes del Señor en cualquier momento de dificultad que te encuentres. No dudemos, no podemos traicionar lo esencial de la bondad de Dios para nuestras vidas. Por donde quiera que estés pasando, no dudes. Nosotros somos casa de Dios.
Hebreos 3:6 "...pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza."
La eficacia de ser casa de Dios se debe a nuestra fidelidad, a nuestra fe, y nos enseña lo que es responder con integridad, nos enseña lo que es vivir con compasión. Nos enseña el relato de esta pareja, en el libro de Lucas, lo que es la fe; un tipo de identidad nuestra.
Dondequiera que estés, donde te encuentres tienes que tener una entidad personal, y esa entidad es la fe. Tienes que moverte por esa entidad.
Con estos relatos bíblicos que estamos presentando a la iglesia, tenemos que saber que la conducta de José, en su vida adulta, fue un caso problemático pero ejemplar.
Al descubrir a su novia que estaba en cinta, comienza la agonía interior. Un gran dilema moral que ataca a la sociedad actual. La actitud de este varón: Buscar la voluntad de Dios. Qué diferencia.
Qué gran mensaje llevamos a la iglesia hoy. No te muevas, que tu moral no sea herida, busca la voluntad de Dios.
La elocuencia de José es que acata la voluntad del Espíritu Santo que viene a establecerse a él por primera vez a la tierra. Primero se estableció en María y después en José. Esto hay que resaltarlo porque el drama activo de la navidad sigue presente hoy. Conversión, nacimiento, fidelidad, integridad, moralidad, paz y amor siguen activos.
Navidad no es alcohol. Gastos, fiesta, promiscuidad y todo lo que se deriva del mundo. Navidad es simplemente paz. Cristo vino a hacer la paz.
Hay momentos en nuestro mesón interior, que es nuestro corazón, que se encuentra vacío, sin promesas, pero tenemos que volver al pesebre para recuperar todas las promesas que hemos perdido internamente. Si no hay honestidad para la fe, no hay mesón; si no hay limpieza interna, no hay prosperidad ni interna ni externa; si no hay entrega de espíritu a la lealtad, no hay mesón, porque el mesón es integridad en la vida de José.
Sea bendecido en este tiempo de navidad.
Amén.
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