No hay nada que peligre más la vida eterna que el pecado. Hay muchos tipos de pecado, pero no vamos a hablar de pecados, ni a nombrarlos siquiera, sino simplemente vamos a mirar las cosas a través de la acción de gracias.
En tu juventud cuando tuviste novio o novia y no te casaste con él o ella, y ahora ves que te libraste de alguien que iba a dañar tu vida, le das gracias a Dios, aún cuando en aquella época lloraste, lo querías férreamente, sin saber lo que en realidad es el amor.
El amor no es pasión, el amor no es una emoción. El amor es un sentimiento purísimo en santidad. El que se ha casado y sabe que lo que tiene es pasión en su matrimonio, ahora se tiene que "aguantar" y tratar de envolverlo en el amor que no sienten el uno por el otro.
Lo atractivo de una pareja no es amor. El amor es totalmente diferente. El amor a veces no es atractivo, es una sustancia interna del alma y es tan especial que se puede convivir toda una vida en esa unidad. Eso no quiere decir que no haya diferencias; las diferencias existen para no hacer una vida monótona y aburrida y a veces para hacernos reaccionar.
¿Cuántos de ustedes han reaccionado en un mensaje? Yo creo que todos hemos reaccionado en un mensaje, pero ¿cuántos se han abochornado en un mensaje?
Qué cuidadoso es no dar gracias cuando Dios nos libra de ese tipo de muerte. En la juventud nadie oye, y cuando les vas a explicar un concepto o les vas a dar un consejo te dicen: "Déjame vivir mi propia vida, ya tu viviste la tuya".
Qué bueno es que los cristianos tenemos un antídoto, que es la Palabra de Dios, para este veneno engañoso, porque cuando los padres no pueden hablar y tienes una Biblia, la Biblia habla, es voz de Dios, profunda, armoniosa, segura, no cambia de parecer, y aún más, nos libra del peligro de la muerte eterna.
Qué bueno es que podemos reconocer cuando hacemos lo malo y cuando hacemos lo bueno; cuando somos débiles y cuando estamos fuertes. Qué bueno es cuando sabemos que podemos dar y cuando tenemos que abstenernos.
Pero yo quiero decirles que en todo Dios nos bendice, por eso lo amamos, porque con El nunca perdemos, siempre somos ganadores.
Siempre hay un punto de abstenernos, pero ahí está la acción de gracias. Gracias porque hoy que no puedo, reconozco cuando tuve. Gracias porque cuando no tenía, hoy tengo. Qué interesante es el "hilo" de la acción de gracias. Gracias porque quise ser independiente, pero ahora tienes que pagar el precio de esa independencia; nunca se deja de pagar el precio.
Es importante conocer que todavía somos un embrión, que estamos en formación.
Salmo 56:12-13 "Sobre mí, oh Dios, están tus votos; te tributaré alabanzas. Porque has librado mi alma de la muerte, y mis pies de caída, para que ande delante de Dios en la luz de los que viven."
El pecado es muerte, por lo tanto, nosotros tenemos que cuidarnos para que andemos en la luz de los viven.
III. ACCION DE GRACIAS POR LIBERTARNOS DE LOS ENEMIGOS
¿Cuántos de nosotros hemos visto que un amor muy fuerte se convierte después en un odio bestial que llega hasta la corte? Ese amor fue pasión, carnal, pero no amor.
¿Cómo Dios nos puede liberar de los enemigos? Una mujer o un hombre pueden ser enemigos porque traen propósitos mezquinos para con tu vida.
Exodo 18:10 "Y Jetro dijo: Bendito sea Jehová, que os libró de mano de los egipcios, y de la mano de Faraón, y que libró al pueblo de la mano de los egipcios."
Tenemos enemigos que están a nuestro acecho para hacernos caer, pero qué bueno es ser una roca de Cristo en medio de la lucha. En la lucha es cuando tú entiendes si eres roca o estás vacío, porque en la lucha de esa batalla, si te vas al compás del enemigo estás vacío, pero si no dejas que el enemigo doblegue la postura sólida de tu fe, eres roca.
El peligro de los enemigos acecha a la vida del creyente espiritual y no podemos estar dormidos, tenemos que estar vigilantes en la oración.
Salmo 31:21 "Bendito sea Jehová, porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fortificada."
III. PORQUE DIOS OYE NUESTROS RUEGOS
Cuando el hombre se dedica a orar en la casa todo cambia.
Salmo 28:6 "Bendito sea Jehová, que oyó la voz de mis ruegos."
A todos nos oye Jehová lo que pasa es que si no te arrepientes todo queda cancelado, porque con santidad es que nos puede oír el Señor. Ahora bien, si te endureces y te pasmas por tus pecados eres insensible a la bendición de Dios.
Salmo 34:1-4 "Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca. En Jehová se gloriará mi alma; lo oirán los mansos, y se alegrarán. Engrandeced a Jehová conmigo, y exaltemos a una su nombre. Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores."
El temor nos quita seguridad. La confianza aún de no tener nada y saber que tendremos nos da para el otro día.
¿Y por qué el maná caía sobre el pueblo de Israel? Porque había confianza que al otro día él mandaría también el sustento necesario. Esto mismo tenemos que aplicarlo también ahora, no mañana, ahora.
IV. ACCION DE GRACIAS SOBRE LA MUERTE
Cristo nos dio la victoria sobre la muerte y por eso debemos de dar gracias. Debes tener en tu pensamiento y en tu mente que tú eras muerto, igual que yo, y que alguien, por amor, se entregó en el Calvario. El hizo de la cruz leño, el fuego de la resurrección quemó la cruz. Si por algo debemos de dar gracias en este mundo es porque ya con Cristo no tenemos muerte sino vida eterna. Es mi deseo que en su corazón siempre haya un motivo de acción de gracias al Señor.
Amén.
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