Enviado el Wednesday, 19 October a las 14:24:12 por admin |
Yo me preguntaba ¿de qué manera se puede renovar un corazón cuando sus
músculos están vencidos, cuando está lleno de odio, de maldad, de
pecado?
¿Cómo yo puedo renovar mi corazón? Pregunto: ¿Acaso necesitamos renovar
nuestro corazón? ¡SI! Todos los días tenemos que renovar nuestro
corazón.
I. CORAZON REGENERADO
No se puede renovar un corazón sin que se regenere. Entonces ¿qué es un corazón regenerado?
Ezequiel 36:26 "Os daré corazón nuevo,
y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne
el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne."
Esto nos dice que nos dará un corazón divino, porque al regenerar
nuestro corazón y hacer una renovación nos está dando un corazón
divino. Ya ha lavado nuestras manchas, ya ha quitado el imperio de la
carne y ha puesto el imperio del Espíritu; por lo tanto, al ser un
corazón del Espíritu ya es un corazón divino.
El corazón divino es el que puede sentir todos los sabores del
Espíritu. Es el que puede renovarnos de día en
día nuestros amores, nuestros principios cristianos, nuestro
fervor a la lealtad de la Palabra, nuestra vocación honesta y llena de
amor por la obra de Dios.
Hay quien está en la obra de Dios por intereses; hay quien está en la obra de Dios porque no le queda más remedio.
No todos en la iglesia tienen un corazón renovado. Los corazones
renovados son aquellos que amamos la obra de Dios por sobre todas las
cosas. Esos son los corazones divinos, los que entran en la renovación.
Juan 1:13 "...los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios." Ese es el corazón divino.
Qué tremenda naturaleza tenemos que Dios puede transformar la
naturaleza nuestra en una naturaleza divina. ¿Y por qué? Porque
nosotros nacemos con un corazón de carne, pero el halo del Espíritu
divino está dentro del corazón diciéndonos continuamente que somos
propiedad de Dios.
¿Cómo tú puedes regenerar un corazón? Con el toque divino de la
Palabra. El evangelista predica, hace el llamamiento y tú te entregas.
Desde el momento en que confiesas a Jesucristo estás regenerado. Esto
no quiere decir que estás totalmente limpio. Empiezan las luchas entre
el corazón divino, el corazón regenerado y el corazón que quiere irse
para la carne, pero tu empiezas a quitar y a quitar hasta que tienes un
corazón divino. Puedes decir con absoluta paz "Yo soy de Cristo".
La regeneración del corazón de carne no es por el engendro del cuerpo
natural sino por el engendro de la adopción del Espíritu
Santo. No hay hombre que pueda regenerarse si
no es por el Espíritu de Dios.
II. UN ORIGEN DIVINO
Si tú y yo hoy somos para Dios hijos de Dios, no es porque seamos
buenos, sino por la regeneración divina de Dios en nuestros corazones
de carne.
La visión espiritual es esencial, vital para nuestra
regeneración. Si tú no tienes una visión de ser mejor, de agradar
a otros, de encomendarte a Dios todos los días, no tienes por qué
desear tener un corazón divino. Te sientas, comes, lees varios salmos,
te unges con aceite y te acuestas y no ha pasado nada. Todos hemos
pasado por ahí.
Pero mientras estás pasando por esa pasarela, que llega un momento en
que no te satisface y que te dices: "Cuanto tiempo estoy perdiendo."
"Yo necesito cambios." Ahí está el Espíritu de Abba Padre sobre tí. El
estaba esperando eso, que desearas decir "Necesito cambios" y cuando tú
deseas, El oye el deseo de tu corazón. Inmediatamente te manda el
ángel que te ayuda a tener cambios.
Yo lo alabo por eso, porque a mí ninguna institución humana me pudo
retener cuando encontré la visión del Señor. Nadie me pudo convencer.
Juan 3:3 "Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios."
Aquí hay una espina que hay que atravesarla, porque nos están
ofreciendo una eternidad, pero la eternidad es para los que tienen
corazón divino, y para tener un corazón divino hay que dejar entrar al
Espíritu Santo. Sin esa presencia no verás a Dios, porque Dios es
Espíritu; para ver a Dios hay que verlo con corazón renovado
espiritual, y a través de ese prisma, o de esa visión alta, tan alta
que pasa al tercer cielo, es que nosotros podemos llegar y ver a Abba
Padre sentado en su trono de gloria.
Sin ese corazón renovado, la iglesia de Jesucristo no podrá entrar al reino eterno de Dios.
Cuanto pecado tenemos nosotros, los embajadores de Cristo, de no
conducir a la manada hacia el reino eterno por el Espíritu en el
corazón renovado de nuevo nacimiento, que lo da el Santo Espíritu de
Dios.
Nosotros, a la vez que somos una nueva criatura, a donde quiera que
vayamos, vamos a dar testimonio de que somos una nueva criatura.
II Corintios 5:17 "De modo que si
alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he
aquí todas son hechas nuevas."
O sea que tus deseos no pueden ser los mismos. ¿Te gustaban las cosas
del mundo? Ahora ya no te sientes bien. Si en verdad alguno está
en Cristo y es nueva criatura y las cosas viejas pasaron, tus gustos
cambian, tus pensamientos
cambian, tus expresiones cambian. De vez en cuando podrá salir el
"viejo hombre" y no solamente desagradará a los demás, sino a ti mismo
te desagradará. Cuando vas hacia tu casa dirás: "¿Por qué yo hablaría
esto? ¿No me podré yo contener?
Si todas las cosas son hechas nuevas ya no puedes desear lo que antes
deseabas. Esto es para que te hagas un examen espiritual. Si todavía no
tienes esa convicción, esa entereza de decir ¡NO! a lo que pueda ser tu
tentación, quiere decir que las cosas viejas no han pasado, todavía
están allí, no has nacido de nuevo.
RECETA PARA NACER DE NUEVO:
Tres días de ayuno, buscar al Señor y entregarte al Señor; venir y
decir quiero ser renovado, quiero ser ungido, quiero cancelar mi vieja
condición.
Si en verdad hemos nacido de nuevo y en verdad tenemos un corazón lleno
del Espíritu somos salvos. Estamos preparados para la salvación, porque
Dios es Espíritu y solo los de corazón renovado, regenerado, pueden
entrar a la eternidad.
Tito 3:5 "Nos salvó, no por obras de
justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por
el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu
Santo."
¿Con qué lavamos nuestro corazón? Con la sangre de Cristo y por la renovación del Espíritu Santo.
Entonces necesitamos dos Personas de la Trinidad que trabajen con nosotros para tener un corazón nuevo, limpio, renovado.
Primero hay que lavarlo con la sangre de Cristo y luego es que puede
entrar el Espíritu Santo a renovarlo. La sangre de Cristo nos
regenera para que el Espíritu Santo nos renueve. Con esas dos acciones
de estas dos Personas de la Trinidad nosotros levantamos bandera hacia
lo alto, somos un triunfo en medio del mundo. Tienes mas poder y mas
potestad que un reinado, tienes mas autoridad que cualquier gobernante
aquí en la tierra, pero acuérdate, para tener un corazón nuevo y un
espíritu recto dentro de nosotros tenemos que tener dos acciones:
Primero la de Cristo y luego la del Espíritu Santo.
III. ¿CÓMO PODEMOS CONTINUAR RENOVANDONOS DE DIA EN DIA?
Por la Palabra, o sea, primero Cristo, después el Espíritu Santo y ahora por la Palabra.
¿Qué influencia renovadora ejerce la Palabra en nosotros? Ejerce la
influencia santificadora, porque ella nos lleva al don divino de la fe
y al contactar con el eterno Dios ya tenemos santificación.
I Pedro 1:23 "Siendo renacidos, no de
simiente corruptible, sino incorruptible, por la palabra de Dios que
vive y permanece para siempre." Ya dejamos de ser corruptibles (de carne) para ser incorruptible por la Palabra de Dios implantada en nosotros.
Amén.
|
|
|
|
|
|
| |
 |
Enlaces Relacionados |
 |
|
 |
Votos del Artículo |
 |
Puntuación Promedio: 3.5 votos: 4

|
|
|
|
|
 |
Opciones |
 |
|
 |
Anuncios |
 |
|
|