I. ¿QUE ES EL RESPETO?
Puede señalarse respeto a muchas cosas humanas, sociales, a muchas costumbres que nosotros podemos traer de nuestros países, pero como cristianos ¿Qué es el respeto? Respeto es decir sí y hacer tu voluntad, es decir sí y no entras en tu ámbito de orden.
Respeto es también el trato verbal que usted le da a otros. Usted no puede llamar a un médico de “tú” ni por su nombre, usted tiene que llamarle “Doctor”. Usted no puede llamar a un Obispo “pastor”, usted debe de llamarle “Señor Obispo”.
Por lo tanto a un Pastor, si en su país se le llamaba “hermano” o “hermana”, al Pastor aquí o en cualquier lugar se le debe de llamar Pastor o Pastora. Hermanos somos todos en un punto dado del Espíritu, pero dada la naturaleza y el rango, al Pastor no se le puede llamar “hermano” se le debe de llamar Pastor o Pastora.
También hay otros que no son Pastores sino que son Reverendos. ¿Cuál es la diferencia entre un Pastor y un Reverendo? Yo soy Pastora, yo tuve llamado al pastorado. Reverendo es cuando tú tienes el título, el doctorado de teología, cuando tú has estudiado. Pastor es cuando tienes el llamado y te prepara el Espíritu para lanzarte con fuego a un redil. Hermanos somos todos.
El respeto es parte de la educación que otorga el Espíritu Santo a nuestras vidas a sabernos comportar con honra por el nombre de Jesucristo, nuestro Rey, nuestro Salvador, nuestro Señor, el Todopoderoso, el que nos cubre con su sangre, el que tiene misericordia de nuestros errores, solamente El.
II. EL NOMBRE DE DIOS HAY QUE TRATARLO AUN CON MUCHO MAS RESPETO
Cuantas veces tú te caes y dices “¡Ay! Dios mío” ¿Por qué vas a exclamar esta frase si no lo estás adorando? Muchas veces el nombre de Dios está mal empleado. No es correcto decir “Vaya con Dios”, lo correcto es decir: “Lo bendigo en el nombre del Señor”. No es correcto decirle al niño “Papá Dios te ve y te va a castigar”, esos son errores graves de falta de educación en la vida cristiana. No se le puede enseñar al niño que tenga temor a Dios, tiene que ser el temor reverente a la fe. Si usted quiere corregir a su hijo, hágalo con propiedad.
Una madre tiene autoridad y propiedad para corregir a un hijo, pero no tome el nombre de Dios en vano; no se puede tomar el nombre del Señor sin antes saber que es digno de alabanza, de adoración, de temor reverente. Hay maldiciones que los cristianos usan cogiendo el nombre de Dios sin respeto.
Habrá un tiempo que tendremos, dice la Palabra, comezón de oír la Palabra y no la tendremos. Todavía estamos en el aprovechamiento de la gracia sustantiva, acumulativa por la misericordia de Dios, pero no defraudemos a Dios con nuestras incorrecciones morales, no defraudemos a Dios pretendiendo ser algo que no somos, honremos a Dios siendo de Dios.
Levíticos 22:2 “Di a Aarón y a sus hijos que se abstengan de las cosas santas que los hijos de Israel me han dedicado, y no profanen mi santo nombre. Yo Jehová.”
No se puede profanar el nombre de Dios, no se puede coger vulgarmente el nombre de Dios siendo mentira. Tú has bendecido un negocio y te va bien, pero eso no te está diciendo que Dios está en el asunto. A veces cuando dicen “No siento nada, parece que Dios quiere que yo siga ayunando”, ten mucho cuidado porque Dios posiblemente ya te respondió y no te has dado cuenta de cómo te respondió. Hay que analizar bien cuando se presenta algo delante de Dios, pídele al Señor que te de la mente de Cristo para entender el misterio de tu dirección.
Deuteronomio 28:58 “Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y temible: JEHOVÁ TU DIOS, entonces Jehová aumentará maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas;”
Ya por la gracia de Dios no tenemos plagas, pero pueden venir. La fiebre amarilla ha regresado a América y no existe la cura para esta enfermedad.
Hay cosas que tenemos que erradicar de nuestro mundo. Nosotros agraviamos al Señor cuando no honramos su nombre, eso es pecado, y cuando venga la enfermedad no puedes oír porque detrás de ti hay un cordel de desobediencia que Dios ya paró.
Isaías 29:22-24 “Por tanto, Jehová, que redimió a Abraham, dice así a la casa de Jacob: No será ahora avergonzado Jacob, ni su rostro se pondrá pálido; porque verá a sus hijos, obra de mis manos en medio de ellos, que santificarán mi nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel. Y los extraviados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.”
O sea que si tú quieres cancelar a un murmurador o a un chismoso, háblale de doctrina, trabaja con la Trinidad y los Diez Mandamientos y resolverás el problema. No le des otra medicina porque no te va a prosperar. Esa es la medicina que hay que darle. Respeto al nombre de Dios. Que te vean que tú eres reverente al nombre de Dios, no religioso, reverente no es religioso, reverente es educado, le da el nombre al que le corresponde.
El internet tiene varias fases demoníacas y hay cuestiones en los jóvenes que fácilmente cogen estos demonios. También hay hombres cristianos que tienen el demonio de burla que va y viene según les place a ellos. Nunca saldrán adelante, siempre tendrán miseria.
Cuando tú te sientes bien por años y no haces nada, tú estás estancado en el Espíritu; cuando lo que tú haces ya te empieza a cansar, te está diciendo el Señor que tienes que levantarte a otra dimensión porque te vas a aplastar.
III. RESPETO A LOS ANCIANOS
Los ancianos merecen honorabilidad, respeto, cuidado, aseo, atención.
Levíticos 19:32 “Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.”
Este es un decreto de Dios. No hay nada que yo tema más que atender a un anciano. Es un respeto solemne.
Job 32:6 “Y respondió Eliú hijo de Baraquel buzita, y dijo: Yo soy joven, y vosotros ancianos; por tanto, he tenido miedo, y he temido declararos mi opinión.”
Hoy aquí la juventud está depravada porque los padres no les enseñan el amor a sus abuelos, se creen que los abuelos están para pagarles las deudas, los gustos. Es importante que la iglesia de Cristo, la que tiene la sustancia, contamine al mundo perverso y haga ver que los ancianos deben ser amados, cuidados, respetados y atendidos.
Esta enseñanza debe de salir del hogar no de la escuela. Cuando en el hogar se lee la Palabra, cuando en el hogar hay un servicio de oración, cuando se llega a la iglesia y le dice a sus hijos que saluden al pastor o a la pastora, usted está sembrando respeto. Pero cuando usted deja que sus hijos sigan perversos, usted como padre y como madre es responsable ante Dios.
Proverbios 23:22 “Oye a tu padre, a aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.”
IV. RESPETO A LOS PADRES
Éxodo 20:12 “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.”
El respeto a los padres da la capacidad al hijo de ser franco y sincero con los padres cuando hay un amor desinteresado.
Proverbios 30:17 “El ojo que escarnece a su padre y menosprecia la enseñanza de la madre, los cuervos de la cañada lo saquen, y lo devoren los hijos del águila.” Es la honra filial.
En lo que nos queda de tiempo en este mundo eduquemos el respeto a Dios, a los ancianos, a los padres y a los pastores, que son siervos separados de Dios para este santo ministerio sacerdotal.
Sea esta disertación bendición y enseñanza a su vida.
Amén.