Qué bueno es estar en una iglesia en donde ustedes mismos sustentan. ¿Qué es sustentar? Ayudar a mantenerse.
Todos nosotros debemos de tener condiciones. Un discipulado es el que sirve al Señor. Nadie que sea miembro de una iglesia deja de ser un discípulo. Los del camino, que era el primer nombre de iglesia que hubo en la constitución de Jesucristo, se llamaba “Los del camino”. Ellos tenían discípulos. Cuando yo me reúno con los líderes me estoy reuniendo con los discípulos, con los servidores.
El discipulado es contactar, ¿con quién? Primeramente con Cristo. Aquí contactamos con el Espíritu Santo que nos dio palabra de sabiduría. De El viene la letra y la capacidad de entrar a un vaso que a El le plazca.
I. NEGARSE A SI MISMO
En el discipulado el “yo” no existe porque nuestra personalidad deja de ser para ser la personalidad de Cristo. Todos tenemos la misma unción, la Biblia es la misma. Tus oídos son los mismos. ¿Hay que pagar? Sí, el tiempo.
llos que vienen a la búsqueda los jueves y los sábados son bienaventurados porque le dan un tiempo completo al Señor, en ayuno o en presencia. ¿Acaso crees que Dios no ve desde el momento que cierras la puerta de tu casa para venir a la iglesia?
Mateo 16:24 “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.”
Cuidémonos de tener mas misericordia con nuestra familia que para los de adentro, porque tú primeramente tienes que velar por tu esposo o esposa, por los hijos; pero fuera de ahí si tú tomas el dinero de la renta para mandárselo a un pariente, tú no estás amando a los tuyos, no te encubras con una falsa misericordia de administración. Cubre tus necesidades y después busca y trabaja para cubrir las necesidades de la otra persona que pide ayuda. No desvistas tu casa para vestir otra, eso se llama falsedad y caes en el demonio de hipocresía. Cuando cubres tu necesidad y te queda un dinero extra para continuar la quincena, entonces puedes dar ese dinero y por fe Dios te va a proveer tu quincena.
No podemos caer en una fe próspera por los bienes que tengamos. Dios, en su misericordia, nos ha dado un espíritu próspero. Tenemos una heredad próspera.
Matar el “yo” no significa tú tratar de pisar a los tuyos y tenerlos marginados por ayudar al pobre. Primero los de adentro y después los de afuera.
II. SUFRIR EL ABANDONO DE LA SOCIEDAD
Los cristianos que tenemos a Cristo céntrico, que somos discípulos de El aquí en la tierra, hacemos una diferencia. Somos abandonados, marginados, igual que los que están en las cárceles.
Cuando tú, como Pastor, llegas a una cárcel, piensas que todos los que están ahí son malos, pero qué sorpresa cuando te reúnes con ellos y ves que a veces hay mas buenos adentro que afuera, porque el encierro los ha llevado a meditar y el que medita encuentra.
En el afán y en el tropel de la vida afuera por la subsistencia no te da tiempo para meditar, pero en una cárcel hay tiempo para meditar y ahí es donde viene el cambio. Allí, en el abandono de la sociedad es donde viene el cambio.
Lucas 14:33 “Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.” No lamentarse nunca sino renunciar a todo para alabar al Señor y ser un verdadero discípulo.
Lucas 14:26 “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aún también su propia vida, no puede ser mi discípulo.” Ese es el costo de la renuncia.
No hay que “embullarte” para venir a la iglesia. Los mandamientos están para los verdaderos discípulos. “Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo día es del Señor.” No creas que estás congratulado porque vengas en la mañana. Todavía si tu cuerpo de iglesia, donde tú eres su discípulo, tiene tres servicios a la semana, debes de atender a los tres servicios. Tenemos que destruir todas las huestes celestes de maldad que se muevan sobre las regiones nuestras y ser canceladas, porque el que vela oye, el que oye sabe y el que sabe mira, o sea que tú no estás en oscuridad perpetua. Hay un sol de luz sobre sus discípulos que sabe guardar.
Igual que dice el Salmo 121 “Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero [murió el yo], ni se dormirá el que te guarda [El no duerme]. Ni dormirá el que guarda a Israel [Su pueblo]. Porque él guardará tu salida [cuando tú naces] y tu entrada [cuando tu Padre Celestial te reclama] desde ahora y para siempre.” Esa es la respuesta de la renuncia a las cosas que nos pertenecen para vivir por las cosas que no nos pertenecen.
III. PERSISTENCIA
Hay que persistir. Si viniste aquí es para estar aquí, para gozarte aquí. Cuando llegues allá entonces trabaja con los que tienes que trabajar.
El que tiene el amor de Cristo tiene que persistir. Mujeres amen a sus maridos, pero muéstrenlo. Maridos amen a sus mujeres, pero muéstrenlo. Hay que persistir en el amor; el amor es un contacto.
Aquí se “come” Biblia. La Palabra es la expresión de Dios en nuestras vidas, así que bendigamos al Señor si hoy estamos en la Palabra.
Juan 8:31 “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos.”
IV.DAR FRUTO
Debemos de evangelizar y traer un alma a Cristo. No podemos ser ilustres discípulos sin evangelizar, sin llevar la semilla al granero, escribir el día de la cosecha de la planta que creció y floreció.
Cuando no hay fruto algo nos está pasando. ¿Por qué? Porque no ha sido verdadero sino relativo. Los llamados pueden ser verdaderos o relativos. El que es verdadero permanece, el que es relativo sale de la cosecha, pero tienes que ser verdadero. Si quieres ver fruto hay que estar en la Palabra, porque la Palabra sí es verdadera.
Juan 15:8 “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”
Si tú tienes fe y crees, llevarás fruto a donde quiera que vayas. Serás una bendición dondequiera que te encuentres. Tienes que ver tus frutos en tus aljabas, y esas aljabas están tan cargadas, tan llenas de frutos que pronto te cubrirán, y entonces cuando viene un día que Satanás quiere cortar esos frutos, tú estás como espiga dorada por el sol que aunque se muevan a diestra y a siniestra las fuerzas del enemigo, tú sigues siendo una espiga dorada por el sol y nadie quitará los frutos que vendrán a tu vida, siempre habrá una cosecha; lo que hay que ver es qué calidad de cosecha tenemos, porque puede haber variedad de cosecha. Procuremos que nuestra cosecha tenga fruto.
V. CRISTO DEJO PROMESAS A SUS DISCIPULOS
Hay una promesa de nuestro Señor Jesucristo, y esta promesa quiero que se la lleven bien candente en sus vidas, como un clavo, como los clavos que clavaron en el madero a Jesucristo, de la cual nosotros bebemos Su sangre hoy, sangre Redentora, y es que Cristo verdaderamente dejó promesas a sus discípulos. O sea que no vaya a ser que tú estés caminando como un discípulo y no sepas que tienes un banco de riquezas y no las uses. Esos son los que siempre salen con cara de angustia, de pasmo, siempre están llorando, siempre están depresivos, nunca amanecen con un rostro de victoria.
Nosotros estamos muy mal formados, pero nuestra formación se debe de malos maestros, que en el nombre de Jesucristo nos deformaron no implantando la Palabra de verdad en los corazones de los que siguen a Cristo. Ahora nosotros tenemos en el evangelio una promesa para todos los discípulos de Cristo que somos nosotros, y vamos a creerla de tal manera que vamos a llegar con esta bendición.
Juan 13:15 “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.”
¿Tú crees que tienes que imitar a Cristo? Sí. Cómo Cristo lavó los pies de sus discípulos siendo Rey, el Pan de la Vida, el Rey de reyes y Señor de señores. Quiere decirme a mí que al reino eterno al que yo voy, el único superior es Dios. No hay mas superiores, todos tenemos que ser iguales.
Una de las promesas para los discípulos es que viene un espíritu de discernimiento. No es que yo sepa más que tú, es que el espíritu de discernimiento yo lo uso. Este espíritu es un don para usarlo. Cuando tú lo usas la primera vez abres el “corcho de tupición” que tú tienes en el espíritu y de inmediato ves que estás discerniendo. Cuando tú lo hablas viene mas espíritu de discernimiento. Yo nunca me callo, la profecía no la encierro. Este espíritu no se pone “mohoso” está engrasado por el Espíritu y cuando El ve que tú usas de su Espíritu, El sigue contigo, pero a la vez que usas el intelecto educacional, El se aparta y caes una y otra vez, ahora eres torpe y ¿sabes por qué? Porque dejaste atrás el espíritu de discernimiento y es una promesa de Dios para sus discípulos.
Oseas 6:3 “Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.” La salida del alba está dispuesta siempre en la rotación de la tierra, ni un minuto mas, ni un minuto menos, el sol sale. En la construcción del universo el arquitecto Dios lo hizo perfecto, así que como sale el alba así saldrá también para nosotros la bendición, lo mismo tardía que temprana. Lo mismo que a los quince, a los treinta, a los cuarenta, a los setenta. La salvación no tiene término para Dios, es de El y a El le pertenecen los tiempos; nosotros, los malos de la tierra, perdemos ser bendición cuando juzgamos. Entendamos esto y seamos discípulos con condiciones.
Amén.