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LIBERALIDAED
Fecha Thursday, 03 May a las 20:19:57
Tema Boletines Pastorales (2006)


I.LIBERALIDAD ES DAR

Deuteronomio 15:10-14 “Sin falta le darás, y no serás de mezquino corazón cuando le des; porque por ello te bendecirá Jehová tu Dios en todos tus hechos, y en todo lo que emprendas. Porque no faltarán menesterosos en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra. Si se vendiere a ti tu hermano hebreo o hebrea, y te hubiere servido seis años, al séptimo le despedirás libre. Y cuando lo despidieres libre, no le enviarás con las manos vacías. Le abastecerás liberalmente de tus ovejas, de tu era y de tu lagar; le darás de aquello en que Jehová te hubiere bendecido.”<

Liberalidad es dar, lo mismo en la fuente espiritual que en la fuente material.

Cuando alguien viene a ti con necesidad, y tú tienes, la Palabra dice: “Sin falta le darás…”  La persona que tiene este sentir nunca retiene algo para darlo; sabe dar genenerosamente a los pobres con liberalidad, con holgura, sin retractarse de lo que vio, sino que da simplemente porque eso es lo que Dios quiere que haga y le agrada. No espera recibir nada, ni aún un “gracias”.

 

Si se vendiere a ti tu hermano hebreo o hebrea, y te hubiere servido seis años, al séptimo le despedirás libre. Y cuando lo despidieres libre, no le enviarás con las manos vacías.” 

O sea que aunque tú tengas a un siervo en tu casa y le des el cobijo y la comida por cuanto es siervo y está predicando la Palabra de Dios, aún cuando se vaya, no permitas que se vaya con las manos vacías, permite que se vaya con su bolsa llena. Eso es dar con liberalidad, es dar, dar, dar sin esperar nada.

¿Cuántos corazones cristianos saben dar con liberalidad? ¿Cuántos de nosotros sabemos dar aunque en nuestra casa no haya lo que acabas de darle?

Eclesiastés 11:1-2 “Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás. Reparte a siete, y aun a ocho; porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra.”

Siembra espiritualmente. Si tú tienes el don de liberar y viene un afligido a tu casa y estás haciendo alguna labor hogareña, ¡párate!, deja lo que estás haciendo y atiende lo que Dios te ha mandado a la casa, porque si Dios te lo mandó a la casa es porque sabe que tú puedes dar con liberalidad. Dale lo que tú tienes, tu tiempo, tu comida, tu posición de sabiduría, la Palabra que levante. Eso es dar sin esperar. El que da con liberalidad no se acuerda de lo malo, simplemente sabe que ese es su trabajo, Dios se lo mandó, todo se hizo, el que recompensa no es el hombre, es Dios.Hay mas abundancia en la recompensa de Dios que en la recompensa del hombre, porque el hombre te da cuando ve que estás en abundancia, pero Dios te provee cuando estás en escasez, y el que conoce tu verdadera necesidad es el que está arriba, no el que está abajo.

II. DAR CON LIBERALIDAD

Nunca uno sabe de quién uno va a recibir la bendición, pero eso sí, un corazón libre, un corazón que sabe dar es delante de Dios una bendición del cielo.

Mateo 5:42 “Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.”

Esto no quiere decir que se le va a dar al ladrón, al chantajista, al que derrocha, al que no se administra. La Palabra es clara “al que te pide dale”. Cuando tú das entras en el campo de la benevolencia, cuando tú das entras en el campo de la misericordia, cuando tú das tú estás tocando el corazón de Dios en amor.

Cuando vemos a personas que dan amor a los necesitados y que lo dan con todo su corazón y lo dan con benevolencia, ellos están mostrando la liberalidad con la que Dios los creó.

¿Cuántas maneras hay que uno le pueda agradar al Señor? En primer lugar teniendo santidad, en segundo lugar amando con pasión su obra y en tercer lugar haciendo lo que a El le agrada: evangelizando. Si tú evangelizas vas a ver como se solucionan muchos males, muchas enfermedades que vienen a tu mente, porque la mente se pone viciosa al no tener libertad.
Mateo 6:1-4 “Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”

Corazón escudriñado. Hay una recompensa para el que da con todo el corazón. La persona egoísta no puede dar con liberalidad. Tú podrás ser un evangelista y un gran predicador y un misionero, pero no tienes liberalidad para dar. Eso uno lo ve cuando anda en misiones, quiénes son los que tienen liberalidad para dar lo que uno lleva.

Mateo 10:8 “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.” 

El deber de dar es para nosotros los cristianos. ¿Tienes el don de liberación? Da el don que Dios te ha dado; ¿tienes el don de sanidad? Da ese don que Dios te ha dado. Sana a los enfermos, limpia a los leprosos, haz obra de evangelista, consérvate puro para el Señor, limpia el camino de los santos con tus intercesiones, gímele a Dios cuando veas que los santos tienen problemas, entonces se abre el corazón y tú puedes ejercitar la benevolencia, el amor, la paz que Dios nos da.
Lucas 12:33 “Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye.”

La liberalidad es mandatorio a los ricos, y muchos ignoran esta benevolencia que Dios tiene para con los ricos. No es que porque ellos den se van a salvar, es simplemente porque la misericordia de Dios, que es benevolente para con ellos, les aumentará sus riquezas para que ellos puedan dar a los pobres en este espíritu.

Mateo 19:21 “Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.”  Estas son condiciones para la perfección.

Marcos 10:21 “Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.”  El Señor no solamente le manda que lo de todo, sino que tiene un llamamiento. Tenía que pagar el precio por servir al Señor, porque una cosa es pagar el precio de la vida en el hogar y en la familia, y otra cosa es pagar el precio en la obra de nuestro Señor. Son dos cosas diferentes y muy fuertes las dos.

Lucas 16:9 “Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas.”  Cuando nos falta a nosotros lo que es la parte de la vida material y nosotros hemos obedecido al Dios nuestro, y aún nuestras grandes posesiones tú has podido darlas a los pobres, y has podido repartir la abundancia que Dios te dio y has creído que Dios te lo dio, y has agradecido que

a Dios que te lo dio, aunque tú seas muy rico, y crees en Jesucristo, déjame decirte que tú tienes morada eterna, que has preparado una morada eterna para ti. Uno nunca sabe cómo trabaja la misericordia de Dios.

Hay pobres que son tan libres para dar que parecen ricos. Yo he llegado a casas de campesinos que solamente lo que había para comer era harina de maíz y leche, y ellos brindaron aquello con una liberalidad, con una abundancia de amor en sus corazones, que era irresistible para nosotros decir “no comemos”. Esa manera de darnos, esa manera de cocinarnos, esa manera de hacer que comiéramos nos enseña ese corazón tan lleno del amor de Cristo para dar; no lo teníamos los misioneros que llegamos a aquella casa, nos fuimos con esa misericordia. Ellos dieron lo que tenían con todo su corazón. En los ricos es mandatorio la liberalidad de dar sin fronteras. La liberalidad es agradable a Dios, el que da con este espíritu agrada a Dios.

III. DIOS NO OLVIDA LAS ACCIONES DEL QUE DA CON ESTA LIBERACION

Hebreos 6:10 “Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.”

Esto es la hospitalidad del amor de Dios. Cuando uno aprende esto, no hay nada más delicioso que llegar a una casa pastoral donde se comparte la comida. Eso es una excelencia; el que ha disfrutado eso, como yo, conoce entonces lo que es la liberalidad de dar.
                                                                                                 Amén.





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