A pesar de ser un país geográficamente pequeño es el centro de la salvación del pueblo judío y judío gentil. Ha sido destruida muchas veces. Su ubicación primaria nunca fue encontrada realmente. Los arqueólogos siempre han quedado con dudas de la ubicación de la antigua Jerusalén, a lo que más se han dedicado es a estudiar sus muros y sus antigüedades. Jerusalén ha sido siempre una ciudad libertina, cubierta de pecados, pero también fue la ciudad donde el gran Rey de Reyes y Señor de Señores optó por tomarla como centro de toda su epopeya gloriosa. Sin embargo, sobre sus calles llenas de sangre, de atropellos, de vileza, sobre esas calles que vitoreaban a Cristo estaba la traición, el complot, la avaricia, el separatismo, la idolatría, el egocentrismo. Sobre esa ciudad que todos quisiéramos visitar y ver, sobre Israel que todos oramos y la bendecimos, sobre esta grande nación, hoy próspera, han habido las calamidades, las atrocidades mas grandes y desastrosas que ninguna ciudad ha vivido. Por mucho que nos narren y nos instruyan, nos adviertan del pecado de otras ciudades en nuestros países, sabemos que la ciudad de mayor prueba por su pecado fue Jerusalén, y prueba por su pecado fue Jerusalén, y esa es la ciudad que Dios escogió para que naciera su Hijo, el Salvador del mundo. Jesús dejó una huella de sangre que ningún hombre nacido de mujer ha podido dejar en la tierra. Ha sido una sangre derramada que aun vive, que aun sigue siendo derramada para lavarnos de nuestros pecados, no importa la nación que tengas, la bandera que tengas, tu color, ese Hijo de Israel, ese dulce Emanuel está con nosotros hoy y es por nosotros y seguirá siendo de nosotros por toda la eternidad. Esa sangre preciosa que no se seca ni se coagula, que siempre es como agua transparente, que aunque es roja se transforma en blanca, porque cuando la sangre roja llega a nuestros cuerpos interiores, a nuestra alma, a nuestro espíritu y nos lava, se transforma en ríos de agua viva.
REFERENCIAS GENERALES SOBRE JERUSALEN
Josué 10:1 “Cuando Adonisedec rey de Jerusalén oyó que Josué había tomado a Hai, y que la había asolado (como había hecho a Jericó y a su rey, así hizo a Hai y a su rey), y que los moradores de Gabaón habían hecho paz con los israelitas, y que estaban entre ellos”.
Cuando Josué siervo de Jehová y ayudante de Moisés estaba en la tierra prometida, todos los moradores que estaban con él, estaban siendo guiados por él hasta que Josué empezó a hacer algunas destrucciones en el pueblo y se levantó este rey poderoso en contra de Josué y hubo en esta ciudad una destrucción total.
Jueces 19:20 “Y el hombre anciano (los ancianos en la antigüedad eran los políticos) dijo: Paz sea contigo; tu necesidad toda quede solamente a mi cargo, con tal que no pases la noche en la plaza.” Estos hombres vivían en las plazas con las concubinas.
II Samuel 5:6 “Entonces marchó el rey con sus hombres a Jerusalén contra los jebuseos que moraban raban en aquella tierra; los cuales hablaron a David, diciendo: Tú no entrarás acá, pues aun los ciegos y los cojos te echarán (queriendo decir: David no puede entrar acá).”
El pueblo de Israel empezó a despreciar a los justos y entre los justos estaba David y su ejército que eran quienes llevaban el arca a la misma Jerusalén. David entra a Jerusalén, entra el arca, la prepara, adora, pero allí en Jerusalén, ciudad del pecado lo esperaba Satanás para contaminarlo y humillarlo y hacerlo caer.
2 Samuel 11:1 “Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén.”
Mientras la gente guerreaba y peleaba, David, que no tenía nada que hacer, por su ventana mayor donde él buscaba a Dios, pudo ver a Betzabé, tomarla como mujer, tener un hijo de ella y ser un asesino, aparte de ser un adúltero, porque mandó matar a Uriel, esposo de Betzabé, quien se encontraba al frente de un comando militar de David.
II. LAS CALAMIDADES DE ISRAEL
Una de las calamidades que aun está existente en la ciudad de Jerusalén es el juicio. Toda la guerra entre palestinos e israelitas es por los juicios. Están peleando territorios que no les pertenece ni a uno ni a otro.
En realidad el pleito no es tierra sino el dogmatismo de religiones que llevan dentro. Los musulmanes todavía están en el Torá, en la religión primitiva antigua, porque no han querido reconocer al que vino al centro de la ciudad más populosa del mundo que se llama Jerusalén y como ellos no lo reconocieron, Dios, Poderoso y Soberano Dios, decretó la sentencia de juicio sobre ellos y hasta que Cristo venga esa sentencia no se quita.
1 Reyes 14:25 “Al quinto año del rey Roboam subió Sisac rey de Egipto contra Jerusalén.”
Volvieron los muros a derrumbarse y fue una ruina total porque este rey tomó los tesoros de la casa del Señor y los hizo escudos de bronce y armas de guerra. Esta ha sido una de las calamidades más grandes que tuvo Israel en el tiempo Davídico.
2 Reyes 14:13 “Además Joás rey de Israel tomó a Amasías rey de Judá, hijo de Joás hijo de Ocozías, en Bet-semes; y vino a Jerusalén, y rompió el muro de Jerusalén desde la puerta de Efraín hasta la puerta de la esquina, cuatrocientos codos.” O sea que lo que se había reconstruido lo volvieron a destruir.
2 Reyes 24:10 “En aquel tiempo subieron contra Jerusalén los siervos de Nabucodonosor rey de Babilonia, y la ciudad fue sitiada.”
El rey de Babilonia se llenó de ira y arremetió contra la ciudad de Jerusalén y volvieron a la destrucción.
Nunca Dios deja a su pueblo sin profecía. Crean a los profetas y serán prosperados, dice la Palabra de Dios y yo los insto a que crean. Busquen iglesia donde hay profecías porque es la conducción del pueblo ciego que entra al camino de luz.
Por eso cuando Dios vio estas calamidades que se estaban moviendo sobre la ciudad donde ya El sabía que iba a poner el trono de gloria de su Hijo, mandó profecía, y uno de los profetas que más profetizó sobre Jerusalén fue Isaías.
III. PROFECIAS CONTRA JERUSALEN
Esto les va a ayudar a ustedes a tener una conciencia mas temerosa de Dios, de nuestros países, de nuestras profecías cuando caigan a nuestras manos tomarlas bien en serio, tener temor de Dios.
Isaías 3:1 “Porque he aquí que el Señor Jehová de los ejércitos quita de Jerusalén y de Judá al sustentador y al fuerte, todo sustento de pan y todo socorro de agua.” ¿Qué estaría pasando en los países que han sido sacudidos por un terremoto?
Es muy importante que ustedes guarden las profecías porque llegará un momento en que ni esto muchos maestros lo podrán saber. Dios quitará de la mente de falsos maestros todo conocimiento de la Palabra.
Jeremías 9:11 “Reduciré a Jerusalén a un montón de ruinas, morada de chacales; y convertiré las ciudades de Judá en desolación en que no quede morador.”
Jeremías 19:8 “Pondré a esta ciudad por espanto y burla; todo aquel que pasare por ella se asombrará, y se burlará sobre toda su destrucción.” Esta profecía se cumplió y sigue cumpliéndose. Miren las calles de Gaza destruidas, apedreadas, todavía siguen destruyéndose dentro de una ciudad moderna.
Debemos de mirar a Jerusalén como fue, como es y como será. El lugar del trono de la segunda venida de Nuestro Rey y Señor, porque según tomó de ella lo malo, así vendrá a reinar en lo malo para hacer lo bueno.
Jeremías 25:18 “A Jerusalén, a las ciudades de Judá y a sus reyes, y a sus príncipes, para ponerlos en ruinas, en escarnio y en burla y en maldición, como hasta hoy.”
Sentencia desoladora con la profecía más terrible que tú puedas haber oído sobre una nación. Si estas profecías las hizo el Señor sobre la cuna de los reyes ¿qué será sobre nuestros países?
IV. PROFECIA EN LOS EVANGELIOS
Lucas 19:43 “Porque vendrán días sobre cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán.”
Qué pocos sabían que en este versículo había una profecía para Jerusalén.
NOMBRES QUE SE LE HAN DADO HASTA HOY A JERUSALEN
Isaías 29:1 “¡Ay de Ariel, de Ariel, ciudad donde habitó David! Añadid un año a otro, las fiestas sigan su curso.”
II Samuel 5:7 “Pero David tomó la fortaleza de Sion, la cual es la ciudad de David.”
Salmo 46:4 “Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario de las moradas del Altísimo.”
Salmo 48:2 “Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra, es el monte de Sion, a los lados del norte la ciudad del gran Rey.”
II Crónicas 25:28 “y lo trajeron en caballos, y lo sepultaron con sus padres en la ciudad de Judá.”
Zacarías 8:3 “Así dice Jehová : Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad.”
Jueces 19:10 “Mas el hombre no quiso pasar allí la noche, sino que se levantó y se fue, y llegó hasta enfrente de Jebús, que es Jerusalén, con su par de asnos ensillados y su concubina.” (Jebús, dialecto hebreo muy primitivo).
¡Mi ciudad nueva se llama la NUEVA JERUSALEN!
Amén.