
TEMOR DE DIOS
Fecha Wednesday, 19 October a las 17:47:08 Tema Boletines Pastorales (2002)
Muchos ateos asumen una lucha contra nosotros los cristianos sobre el
temor. Dicen que en las iglesias nos infunden temor del infierno, temor
de culpa, temor de actos pecaminosos, en fin que somos tan miserables
que el temor nos hace ser personas sin personalidad.
La Biblia nos dice otra cosa. La Biblia no nos habla de ese temor de
maldiciones. La Biblia nos habla de un temor maravilloso al que es
digno de que se le tema por su glorioso poder; que sea glorioso de
temerle por su santidad; glorioso de que le temamos por su justicia;
glorioso de temerle por su amor; glorioso de temerle porque El es un
Padre de justicia.
Desde el Antiguo Testamento hasta el Nuevo Testamento tenemos palabra de Dios que nos enseña el temor de Dios.
Los mandamientos son parte de la norma de Dios para nosotros los
cristianos. El impío no puede conocer la norma de Dios porque no conoce
a Dios. No te ofendas cuando ellos te ofenden. El buen entendimiento
está para el pueblo de Dios. El nivel tuyo está cuando tú entiendes a
los demás, no cuando los demás te entienden a ti.
Cuando entiendes a los demás, tú tienes una capacidad de Dios; cuando
tú quieres que los demás te entiendan, tú tienes una capacidad carnal.
Nosotros honramos a Dios en el santo temor de El cuando contactamos el
poder de Dios. Este poder es tan grande que nuestra mente es tan frágil
que no alcanza a entender su gloria; solamente por capacidad de fe es
que entendemos que este Dios, maravilloso, poderoso, majestuoso,
magnífico en proezas, lo entendemos no a la capacidad nuestra, sino a
la mente de Cristo. Solo con la mente de Cristo es que tenemos
capacidad para entender el amor de Dios.
¿Capacidad para qué? Para no temer a la muerte en un accidente, en una
enfermedad. Cuando Dios no sana y dispone es porque El tiene un plan
para ti y para la persona que pasa al Señor.
Hemos visto que el Señor se ha llevado a un miembro de la familia para
poder tenerlo en gloria, porque hay un día que todos nos vamos a
reunir. En la eternidad de Dios hay un día en que todos nos vamos a
ver. Ahí no hay marido ni mujer, ahí hay salvación directa con Dios; el
Padre lo gobierna y lo da todo, lo absorbe todo. Es mejor que un día
esté uno de los nuestros allá a que no estén.
Hay tiempo para todo. Las rodillas, la oración intercesora, el ayuno,
las vigilias, son maravillosas para poder tocar el poder de Dios.
Cuando se toca el poder de Dios todo cambia en la familia por mucha
rebeldía que haya.
I. ES MANDATORIO
El temor a Dios es “mandatorio”, es un mandato porque es la Persona
mayor. ¿Acaso cuando tu pides una entrevista con algún Ministro, algún
Oficial o alguien que tenga un cargo importante no llegas con un cierto
grado de temor? ¿Por qué el pueblo cristiano no se defiende cuando nos
atacan? Porque tememos a Dios, por su grandeza. Por no ser consumidos
tememos a Dios.
Cuando exiges a tus hijos a que sean mejores es porque temes a Dios
para que no se pierdan, pero hay un momento en que
tienes que dejarlos y decir: “Dios, hazme justicia de ese hijo.
¡Tócalos a tu manera! ¡Cámbialos a tu
manera!” Pídelo sin odio, sin ira, sino con temor. Si hay ira, si
no hay amor, el Señor no va a hacer nada. Ahora bien, si hay paz y hay
justicia el Señor tomará control de esas vidas.
Levítico 19:32 “Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.”
Debemos tener temor cuando Dios habla. Yo tengo temor a que el pueblo
no obedezca, temor cuando su Presencia se mueve y no la reciben, temor
cuando la unción está y el pueblo no la ve.
Deuteronomio 6:13 “A Jehová tu Dios temerás, y a él solo servirás, y por su nombre jurarás.”
El temor a Dios en nuestras vidas se debe cuando hay obediencia. Si no hay obediencia no puedes temer a Dios.
Deuteronomio 8:6 “Guardarás, pues, los mandamientos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y temiéndole.”
II. EL TEMOR DE DIOS ES UN DON
El temor de Dios que tú sientes por El es un don. Ese espíritu
maravilloso de Dios cuando tu naciste, creció en tu corazón, está
depositado en ti y es por eso que sientes el temor a Dios y ese temor
es un don.
Posiblemente sea el primer don que hayas tenido, no importa lo que
hayas sido anteriormente, si hoy eres salvo por la Palabra de Dios, que
llegó a tu vida y confesaste a Jesucristo como Salvador y Señor de tu
vida, y puedes entender que siempre le has temido a Dios, tengo que
decirte que entonces nació contigo el maravilloso don de temerle a
Dios, y es precisamente por eso que hoy estás aquí en una iglesia
cristiana, aprendiendo y discerniendo las Santas Escrituras para
llenarte de la inmensurable grandeza del temor a Dios.
Jeremías 32:39-40 “Y les daré
un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que
tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. Y haré con ellos pacto
eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en
el corazón de ellos, para que no se aparten de mí.”
III. EL PRINCIPIO DE LA SABIDURIA ES EL TEMOR A DIOS (Prov. 1:7)
Proverbios 9:10 “El temor de Jehová es la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.”
El temor con que educa la iglesia es para glorificar a Dios, por lo grande que es El.
Proverbios 1:7 “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.”
Aquellos que están en tu casa, que comen tu vianda, tu mosto, tu bendición, y desprecian la palabra de Dios ¡cuidado!
¿Cuánta gente incrédula tu metes en tu casa? ¡cuidado! Los insensatos
desprecian la sabiduría de Dios. Los que no aceptan a Jesucristo no es
porque sean sabios, es que son insensatos y esos son los que las
naciones mandan a otras naciones a negociar asuntos de primera
categoría, ¿por qué? Porque son naciones llenas de ocultismo, de
tinieblas.
Todo Evangelista, Pastor, Diácono, Ujier, Maestro, Líder cristiano es miembro ilustre del Señor, todo miembro tiene honra.
A veces, algunos que se dicen cristianos, no aprenden el gozo,
solo aprenden la quejumbre y el lamento porque no tienen fe.
Cuando tienes fe, nadie te quita el gozo. Puedes impacientarte unas
horas, pero luego viene la confianza al creer en Aquel que todo lo
puede.
Salmo 111:10 “El principio de
la sabiduría es el temor de Jehová; buen entendimiento tienen
todos los que practican sus mandamientos; su loor permanece para
siempre.”
Job 28:28 “Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal la inteligencia.”
Cuando ya no deseas hacer algunas cosas que antes hacías por temor a
Jehová, ya Dios te está calificando como un hombre temeroso e
inteligente de El. El que se aparta del mal es inteligente; el que
persiste en el mal no tiene ciencia ninguna.
Proverbios 15:33 “El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; y a la honra precede la humildad.”
Cuando tú temes es porque tienes sabiduría, la verdadera sabiduría.
Cuando eres honrado, eres honrado por la sabiduría de tu humildad.
IV. EL TEMOR DE DIOS ES UN MANANTIAL DE VIDA
El temor a Dios es un manantial de vida porque como ese temor persiste
en tu corazón, llega a lugares donde hay agua abundante que va a saciar
tu alma de la sed del Dios vivo.
Cuando llegaste a los pies de Dios, llegaste porque Dios, que es justo,
vio que tu corazón tenía temor a él y tu querías algo que todavía no
tienes y Dios te encamina por lo que tú quieres.
Isaías 33:6 “Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y abundancia de salvación; el temor de Jehová será su tesoro.”
Nuestro Dios es un Dios Proveedor porque es un Dios puro, el que dirige
nuestra existencia; es por eso que somos tan rectos ante el mal. No es
que nos hayan enseñado, es que la Palabra de Dios germina en nuestras
vidas y nos enseña la verdad.
II Corintios 7:1 “Así que, amados,
puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de
carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.”
Amén.
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